Fabián, salió de la casa de Rebeca, muy regocijado, de verla tan feliz, después de haberla visto con tanta tristeza los últimos días; pero luego, volvió la inquietud a su corazón, la decisión que iba a tomar, lo dejaría muy entristecido, y sabía que le costaría mucho recuperarse del impacto que eso causaría en su vida; siempre había evitado involucrarse sentimentalmente en todas las relaciones que había tenido los últimos años, por temor a tener que vivir otro momento como ese que estaba viviendo, pero Miriam, lo había sorprendido, y había traspasado todas las barreras que había puesto en su corazón, para no enamorarse; cuando llegó a su apartamento, tomo su teléfono, marcó el número de Miriam, quien inmediatamente respondió. —Hola, Fabián; que gusto, queme hayas llamado; gracias por acor

