Cuando rebeca se fue, Fabián y Miriam, se miraron los ojos, tenían muchas cosas que decirse pero en ese momento, no salían las palabras; Miriam estaba llorando en silencio, no sabía que decirle a Fabián, por no haber confiado en él. —Quizás, ya no tenga tiempo para recuperarte, Miriam; pero durante mi ausencia, no hice otra cosa que extrañarte y pensar en ti cada día; sé que te amare toda la vida, me entere de que aquel hombre volvió, y está contigo aquí. »Eso me hace suponer que volviste con él, y que debo aprender a vivir sin ti, sin embargo, no me arrepiento de haberte amado; sigues siendo lo mejor que ha pasado en mi vida por muchos años Miriam. Miriam, se levantó de su asiento y vino a donde estaba Fabián, tomándole las manos y mirándolo a los ojos. —No te imaginas, cuanto sufrí,
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


