Un mes después, Fabián regresó, y retomó sus actividades normales en la clínica; habían pasado varios meses, pero, pero el recuerdo de Miriam, seguía imborrable en su mente y en su corazón; cuando llego, su primer impulso, fue llamarla y decirle que había regresado y seguía amándola igual, deseaba ir a su encuentro y abrazarla, hasta llenar su necesidad de ella; pero no podía olvidar, que el mismo había terminado esa relación antes de irse, y no había vuelto a comunicarse con ella. Así que, no podía contar con que ella estuviera esperándolo. Quien sí lo esperaba ansiosa, era rebeca, fueron los primeros brazos que lo recibieron al llegar; ahora se veía más hermosa y deseable, la tranquilidad de su hijo sano, le había traído paz y ahora estaba más bella. Desde que Miriam, se había entregad

