bc

No es una historia de Amor

book_age18+
542
SEGUIR
1.8K
LEER
drama
like
intro-logo
Descripción

Aranza una joven que se apasionada por el baile, sin imaginar que ahí conocería el tormento más grande de su vida, todo parece ser un cuento de hadas y creé haber conquistado al hombre más codiciado y difícil, que en él encontró a su príncipe azul.

Es una historia que da el claro ejemplo de como lo que se creé es amor, no es más que el camino al infierno.

chap-preview
Vista previa gratis
Cap 1. Como inicio ésto?
Cuando hago el recuento de mi vida, aún me surge la duda, si todo fue realmente genuino o ya había un plan para que eso lo tuviera que vivir, creo eso nunca lo sabré o talvez ustedes me ayuden a entenderlo. Y aquí iniciamos, no les haré un recuento de toda mi vida anterior a esta historia, que no es mucha claro contando que el inicio de esto se dio cuando yo tenía 18 años, pero si ya tenía mi experiencia no me haré la santa. Mi nombre es Aranza, soy la hermana de en medio como dicen en mi país soy el sándwich de la familia, tengo un hermano un año tres meses mayor que yo, si ya sé mis papás como que no esperaron la cuarentena, pero bueno también tengo una hermana cuatro años menor, todo parecía ir bien, estaba terminando el último año de preparatoria y tenía una vida social muy activa, si era una chica popular, alegre que le encantaba hacer amigos y salir de fiesta. Mi mayor pasión era el baile, amaba bailar y es por ello que desde mis XV años hice todo lo posible porque mis padres me permitieran pertenecer a un club de baile, no éramos de una buena posición económica, por lo que entrar a una academia de baile no era posible, pero eso no me limito y junto con un grupo de amigos hicimos un club callejero de baile, nos especializamos por un baile popular en esos años en México, mi hermoso país, que con el paso de los años empezó a crecer y después de tres años ya hasta teníamos ganancia de eso, es un baile acrobático por el cual nos pagaban por asistir a eventos, y mi vida no podía ir mejor, hacía lo que amaba y ganaba por ello. En el club ya éramos alrededor de unas cuarenta personas y como en todo grupo, cada quien hacía su propia bolita de amigos y en el mío estaban César, mi mejor amigo y pareja de baile, mi querida amiga Angélica, mi amiga Karina, José, Omar, mi hermano Carlos y el protagonista de esta historia Leonardo, si él era mi amigo, un gran amigo, a quien le contaba muchas de mis tragedias de amor, al igual que él a mí, aunque él no era que sufriera mucho, era todo un don Juan y claro tenía con que, estaba bastante antojable a decir verdad, solo que yo no lo veía de esa forma, además aunque era mi amigo me molestaba que fuera un patán con las chicas. Justo por una de sus conquistas es que recuerdo que se dio todo este lío, ella era una chica muy guapa hay que reconocerlo, que con tal de estar pegada a él se metió al club, era una papa para el baile, pero ahí estaba de necia queriendo dizque aprender y a mí me tocaba enseñarle, sí que fastidio, lo digo, yo no era una santa y en esa época en algunas ocasiones bastante cruel con las personas que no me caían bien y ella era una de ellas, lo cual si quería que yo le enseñará tenía que respetarme, y es que como club había reglas y solo si alguien se dignaba a darte su tiempo y enseñarte entrabas, si no estabas fuera, además de compromisos que ya tenemos, enseñar a una novata me hacía perder tiempo de aprender mis rutinas, así que mi maltrato estaba justificado ¿verdad? Vayamos al primer momento de esto, veníamos de un viaje a otro estado, donde habíamos ido a hacer una presentación, como era obvio rentábamos transporte y como ya les decía yo era la fiesta andando y claro mis amigos no podían ser diferentes, así que en cada viaje acaparábamos toda la parte trasera del autobús para ir haciendo relajó. Leonardo —A que me haces un lugar, esta mujer ya me fastidió, solo quiere que esté pegado a ella. Aranza —Claro, ya me imagino, no la soporto, no sé por qué la invitaste. Angélica — Olviden al hígado y sigamos la fiesta yupi. Al pasar un par de horas de camino, el cansancio nos fue venciendo y como efecto dominó fuimos cayendo en el asiento corrido de atrás del autobús, Angélica, quedó abajo pegando su cara en la ventana, Leonardo, recargado casi encima de ella, yo recargada en él, Karina, encima de mí y mi hermano encima de ella. No sé cómo, con el movimiento del camión tal vez o no sé, pero de repente estaba yo totalmente encima de Leonardo, nuestras caras prácticamente juntas y por dios sentir su respiración tan cerca, el movimiento, el sentir su roce, dios sentí que mi corazón se aceleraba, pero que demonios es esto, debe ser el alcohol, pensé, pero en eso el abrió sus ojos y yo por pena inmediatamente cerré los míos, por dios, se abra dado cuenta, que vergüenza y con lo vanidoso que es, es mejor fingir que sigo dormida, ya que escuche su susurro Aranza estás despierta . Algo estaba pasando ahí, o eso me imagino, ya que él ya no dijo nada, pero bajo sus brazos y me acerco más a él, nuestros labios se estaban rozando, y yo ansiaba que me besara, por dios no Aranza no puedes pensar eso es tu amigo, estará muy bueno y todo, pero es tu amigo, tienes que seguir fingiendo que duermes. Y aunque todo parecía apuntar a que en cualquier momento me besaría, pues no, no me besó, pero el resto del camino nos fuimos en la misma posición y claro, yo haciéndome la dormida. No sé si él se dio cuenta de eso, pero no me soltó en todo el camino. Al llegar a nuestro destino Angélica, fue la que nos movió y dijo que ya habíamos llegado, yo hice como si me estuviera despertando en ese momento y salí casi corriendo, le dije a mi hermano que ya nos fuéramos porque estaba cansada, lo jale y aleje rápido de los demás, quería salir corriendo y no sé por qué, si literalmente no había pasado nada. Leonardo —¿ya te vas, sin despedirte? —lo dice con una pequeña sonrisa en los labios, que no logro descifrar. Aranza —sí, estoy cansada y ya quiero irme, ¿qué tiene de malo? Despedirse de todos me hace perder tiempo —le digo con mi cara de burla, para disimular un poco los nervios —. Por Dios, nervios, ¿de qué? Leonardo —¿Qué no dormiste bien? Sí, todo el camino fuiste dormida, ¿no es así? —Lo dice alzando su ceja—. Prácticamente, te serví de colchón como para que estés tan cansada y salgas corriendo, ¿o hay algo más? Aranza —pues déjame decirte que no eres nada cómodo —le respondo con una pequeña sonrisa, que se cree—. Eres bastante incómodo y no descanses lo suficiente, ahora sí, adiós, nos vemos el martes. Leonardo —ja, ja, ja, ¿no soy cómodo? — nuevamente esa ceja alzada y su tonta sonricita — para la próxima me acomodaré mejor para que la niña descanse como se debe y no salga corriendo. Nos vemos el martes que descanses. ¿Qué demonios fue eso? Me quedé ahí, parada como una tonta, pensando lo que acaba de decirme. ¿Acaso dijo la próxima vez? Carajo, es mejor irme ya. Busco de nuevo a mi hermano, que está despidiéndose de sus amigas. Por Dios, si él no traga a este tipo, ¿por qué me dejó ahí con él?

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
26.2K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
56.9K
bc

Bajo acuerdo

read
48.6K
bc

La esposa rechazada del ceo

read
220.5K
bc

MI POBRE ESPOSO MILLONARIO

read
5.9K
bc

Tras Mi Divorcio

read
575.2K
bc

Después del divorcio, me gané la lotería de Navidad

read
1.6K

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook