Derek sintió como su corazón se rompía en mil pedazos, de nuevo estaba viendo a una de las personas que más amaba, herida y con su vida pendiendo de un hilo. Dejo que Peter se encargara de ese maldito y él se acercó a su hijo sin pensarlo dos veces desatándolo viendo todo el daño mientras luchaba con las lágrimas que ya corrían por sus mejillas, colocó su mano sobre la mejilla de su hijo, quien abrió un poco sus ojos esbozando una ligera sonrisa. - Hola cachorro – le dijo Derek acariciando la mejilla de su hijo - Papi – susurró – Gracias por venir - Te llevaré a casa, vas a estar bien - Emmet - Allyson ya lo está ayudando, descansa – le dijo Derek tomándolo entres sus brazos, mientras pudiera escuchar el corazón del menor lo dejaría dormir - ¿Cómo está Emmet?

