La segunda vez que Noah despertó se sentía mejor aunque su cabeza le seguía doliendo. - Buenos días bello durmiente – le dijo un hombre castaño de ojos verdes inclinándose frente al brujo - ¿Quién eres? - Lo siento pequeño pero tu no hablas aquí, de hecho solo lo harás cuando te pregunte algo. Tu querido papi estará buscándote como loco pero ya quiero ver su cara cuando te encuentre muerto – le dijo el hombre tomando al chico del cabello llevándolo a una clase de mesa de metal frente a Emmet donde lo recostó y lo ató con fuerza lastimando sus muñecas - ¡Déjalo! – grito Emmet desesperado - Oh lobito ahora verás como torturo a este tierno y lindo omega – dijo el hombre pasando un cuchillo por la mejilla del chico enterrándola un poco dejando que la sangre saliera

