- ¿tu? - pregunto evitando sus ojos ¿será posible que sienta escalofríos y temor cada vez que lo tengo cerca? - Tati no está. - me dijo y yo sin preguntarle giro sobre mí misma e intento retirarme, pero él Mee toma del brazo y me adentra a la casa. - no te vallas. - me pide cerca de mis labios y yo no soy capaz de utilizar mí razón, que sin esperar nada más, sin pensar en si había o no personas en la casa porque cada vez que lo tenía a centímetros de mí, no era capaz de tomar consciencia sobre todo lo que me rodea, incluyendo las consecuencias de lo que el instinto me hará hacer. - ¿que haces? - toma mis manos y las saca de su cuello y yo no puedo sentirme más avergonzada. - yo. . . yo. . . - no soy capaz.dee mirarlo a los ojos. - lo siento. - y me giro, nuevamente, para retirarme, pero

