Cuando regresaron al lugar de antes, con la Gran Madre abriendo la pequeña comitiva, se asombraron al ver lo rápido que los demás habían transformado el lugar. De pronto y como salido de la nada, un arco lleno de pétalos de la flor del corazón coronaba toda la escena, con un tronco cortado justo a la mitad debajo de él, con un cuento de madera y un cuchillo de hoja ancha. Alrededor de todo, las antorchas de antes habían formado un círculo incandescente que le daba a la escena en general un aire incluso más mágico. —Gran Madre, ya todo está listo—al verlos acercarse, la madre de Amadi fue a su encuentro, a todas luces molesta y de muy mala gana—. Tal como lo pidió, hemos preparado todo lo necesario para la ceremonia matrimonial de Amadi y...ella. Estaba más que claro que la madre de Ama

