- Quizás sí. Pero aun así Marian ha querido buscarnos un problema. - Eso no lo sabes -le puso un dedo en los labios-. No hay forma de sable. - Cierto -le agarro la mano y se la llevó al pecho-. Pero necesito averiguarlo. - Rafael, por favor, no llames a Inmigración. No crees más problemas. No atraigas su atención. Atención es lo que menos necesitamos. - Estas limitaciones limitadas mis posibilidades en todo esto, ¿eres difícil? - Lo digo en serio. Por favor, cumple mis deseos en esto. No los llames, es demasiado peligroso. - Te preocupas demasiado. De verdad Estamos tan casados como ... de momento se puede estar. Y eso es lo único que van a un sable. Dijo algo entre dientes en Argoviano. - Habla en español -conminó. - Encantada: si golpeas un nido de avispas, te picaran. - Yo no

