Marcus se apresuró a vestirse y a salir, necesitaba recuperar tiempo, y quizás alejarse un poco de Evelyn. Y no sabía si la Fratellanza había logrado seguirles la pista hasta donde se habían refugiado. Tenía a varios hombres contratados para ayudarle a prevenir cualquier ataque. Los había conseguido gracias a las conexiones que había tenido el tío Alistair en Venecia.Incluso tenía a un hombre que había sido espía en Europa hasta hace poco y aunque era un hombre ya mayor, poseía la increíble habilidad de pasar desapercibido al mismo tiempo que tenía un olfato especial para detectar lo que necesitara saber. Este hombre se llamaba Claudio, era todo lo que sabía, pero estaba seguro que podía confiar en él, había trabajado varias veces para Alistair Sinclair, y eso, por sí solo, constituía

