15“¿Me reconoció ?”. “¿Me estaba retando ?”. “¿Me piensa incapaz de dirigirle una palabra ?”. Pablo estuvo horas dando vueltas en su coche por los bulevares que rodeaban el casco histórico de Aix-en-Provence. Sin detenerse. Sin acelerar. Sin bajar la velocidad. En sus ojos se repetían los carteles : Boulevard Aristide Briand, Boulevard Jean Jaurès, Cours Sextius, Avenue Bonaparte, Avenue Victor Hugo, Boulevard du Roi René, Boulevard Carnot, Cours Saint-Louis, y otra vuelta y otra vuelta, así, c*n velocidad constante, hasta que se percató de que había acabado c*n el combustible y no podría reponerlo hasta la mañana siguiente cuando abriesen las estaciones de servicio. Dejó el coche en una esquina solitaria. Corrió hasta una parada y pudo tomar el último autobús. Allí descubrió que ese


