12La luz recorría la calle como polvo de oro. Un grupo de estudiantes pintaba c*n acuarelas La Fontaine des Neuf-Canons. Pablo los miró c*n discreción. Logró dividirlos entre los que sabían copiarla c*n corrección y los que al reproducirla, la convertían en una forma, en una tonalidad que hablaba de las manos de quien la había pintado. Se sentó a comer unos calissons. Se detuvo un buen rato en la tersura de la almendra. Los dulces lograban inventar en él una sensación remota de felicidad. Cuando el dulzor invadía su boca, esa contundencia creaba una nueva memoria, borraba las señales del pasado y las sustituía por una sensación imaginaria de tardes infantiles c*n azúcar y texturas crujientes entre sus muelas. Al acabar de comer pensó de nuevo en su papá. ¿Odio ? ¿Un acto de odio ? Cl


