Capítulo 8. El misterioso Brougham Aquella noche trágica fue mala para todos. Carlotta cayó enferma. En cuanto a Christine Daae, desapareció tras la representación. Pasaron quince días durante los cuales no se la vio ni en la Ópera ni fuera de ella. Raoul, por supuesto, fue el primero en asombrarse de la ausencia de la prima donna. Le escribió al piso de Mme. Valerius y no recibió respuesta. Su pena aumentó y terminó por alarmarse seriamente al no ver su nombre en el programa. Fausto se representó sin ella. Una tarde fue al despacho de los directivos para preguntar el motivo de la desaparición de Christine. Los encontró muy preocupados. Sus propios amigos no los reconocían: habían perdido toda su alegría y su ánimo. Se les veía cruzar el escenario con la cabeza gacha, el ceño fruncido,

