CAPÍTULO VEINTINUEVE Gwendolyn estaba parada en la fortaleza que era de Tirus y miró a su antiguo patio, al c*****r colgando del hijo de Tirus, Falus. Colgaba con una soga en el cuello, en el centro de la ciudad, con decenas de hombres de las Islas Superiores, ciudadanos que no protestaron la rebelión, parados abajo, mirando hacia arriba, boquiabiertos. A Gwen le dio gusto que estuvieran; quería enviarles a todos un mensaje. Falus representó el último de los hijos rebeldes de la familia de Tirus, el último de la gente que Gwen había ejecutado cuando había apresado a todos los sobrevivientes rebeldes en las Islas Superiores. Mientras observaba el cuerpo de él balancearse, se dio cuenta de que debía haberlos apresado a todos — especialmente a Tirus— desde hacía mucho tiempo. Ella se dio cu

