"No, pero no tengo hambre, gracias". agradeció ella. "Todavía necesitas comer un poco. Tu cuerpo debe estar débil y debes nutrirte, para estar bien cuando te necesitemos. Hay un restaurante de un amigo mío que permanece abierto hasta tarde. "Pediré algo de comida" comentó seguro de lo que haría, estuviera ella de acuerdo o no. "¡Está bien!" Verónica se alejó dejándole libertad para actuar a partir de ahí. Douglas había tenido pocas noticias de su colega. Solo le había informado de que habían entrado en la casa por la puerta principal. El guardia de seguridad confundió a los hombres con la gente de Douglas y a partir de ahí fue fácil para los delincuentes que ni siquiera se anunciaron. Cuando se dieron cuenta ya era demasiado tarde, no pudieron evitar que se llevaran a los dos hombres. "

