Ellos se detienen en un bar lo suficientemente silvestre, Alex mira a su alrededor con un poco de desagrado, no es el tipo de lugares a los que él está acostumbrado a frecuentar. —¿Este es el mejor lugar a donde me podrías traer? —él cuestiona— pensé que harías sus mayoresfuerzo para pagarme todo lo que he hecho por ti. —Aún no has hecho mucho. —Pero has tenido un gran avance gracias a mí, Samantha no puedes decir lo contrario porque mi hermano hoy te miro más de la cuenta. —Entonces disfruta de lo que te puedo dar. Porque te voy a decir algo así de una vez, de mí no vas a obtener nada más que esto. —No creas que quiero obtener algo más, de solo pensarlo me da pesadillas —él menciona haciendo que su cuerpo tiemble, Sam pone sus ojos en blanco. —Ya quisieras tú tener a mí al menos

