Alan se despide y sale, ve como ella va camino hasta el ascensor y se va detrás de ella, cuando Sam entra y le da para cerrar la puerta, él entra y detiene el ascensor. —¿Qué crees que haces Alan? —Pensé que lo mejor es que salgamos, que tomemos unas copas y luego vayamos a un lugar más cómodo. —Claro, ¿quieres ir al cementerio? —él se ríe. Pone una de sus manos recostada en la pared de aquel lugar y con la otra la sostiene el cuerpo de ella. —Sé que te estás portando de esa manera tan provocativa por mí. Sé que quieres que te vuelva a tomar entre mis manos. —Ella comienza a reír y lo empuja. —¿Acaso no te da vergüenza que de nuevo te vean con una mujer como yo? —ella intenta controlar su voz—. ¿Luego no fue que solo querías probar que tan horrible podría ser yo? —Sam, nena… Ent

