CAPÍTULO VEINTIDÓS

1985 Palavras

CAPÍTULO VEINTIDÓS Merk encajaba su bastón en el húmedo suelo del bosque mientras quebraba hojas con sus botas ya con varios días caminando de vuelta en el Bosque Blanco y determinado esta vez a no detenerse por nada hasta llegar a la Torre de Ur. Mientras caminaba, cerró los ojos y no pudo evitar ver la misma escena de duelo, a la chica, a su familia, ella llorando…. Con sus palabras finales aún haciendo eco en sus oídos. Se odiaba a sí mismo por haber regresado por ella; y se odiaba a sí mismo por haberla dejado. Merk no podía entender lo que le estaba sucediendo; toda su vida había sido inmune a la culpa, al remordimiento, a los problemas de otros. Siempre había sido un hombre solitario, en su propia isla y en su propia misión. Siempre había tratado de mantenerse a una distancia razon

Leitura gratuita para novos usuários
Digitalize para baixar o aplicativo
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Escritor
  • chap_listÍndice
  • likeADICIONAR