Capítulo II-5

1938 Palavras

―¡Cariño, descansa un poco!, y déjanos meter baza ―dijo Jenaro de pronto. Riendo el Señor Cardenal, le regañó: ―¡Déjala!, que es muy interesante todo lo que me está contando, no he tenido nunca la oportunidad de hablar con nadie que haya estado en Australia. ―¡Claro, como que es un lugar tan lejano!, que hay que pensárselo dos veces para embarcarse en un viaje así. ―¡Ah!, pero ¿fueron ustedes en barco? ―¡No, es una forma de hablar!, bueno, si se pudiera ir en barco, que no lo sé, no sé cuánto tiempo se tardaría. Nosotros volamos desde Málaga a Londres, allí al día siguiente, cogiendo un vuelo de una compañía china, volamos hasta Hong Kong, donde tuvimos que hacer una larga escala, y por poquito nos tenemos que quedar allí más de lo necesario. ―¿Y eso?, ¿tuvieron algún contratiempo? ―

Leitura gratuita para novos usuários
Digitalize para baixar o aplicativo
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Escritor
  • chap_listÍndice
  • likeADICIONAR