CAPÍTULO VII. AYUDA AL PADRE MARÍA, tenía ya ocho años, era una niña que por su constitución parecía que iba a crecer mucho, ya que era delgada y espigada. Voy a contaros algo que la sucedió un día en que llegó al pueblo un hombre que buscaba chiquillos para llevar a servir a casa de un principal, el señor al que pertenecía el suelo donde estaba construido el pueblo, el cual tenía su mansión en una hacienda próxima. Él había mandado a buscar a niños y no niñas, ya que era para ser pajes y para dar servicio a los hijos del dueño y a él mismo. Cuando llegó el hombre se presentó al principal de la comunidad y le dijo el motivo de su llegada al pueblo, y aunque este encargo de su señor no era corriente, cuando sucedía tenía muchos niños que querían ir, primero por la aventura que suponía el

