Miré a mi alrededor, y sí, seguía sentado frete aquella gran mesa y todos los demás estaban allí. Una de las mujeres que también se había llevado las manos a la boca, no sé si por miedo o para que no se le escapara nada, la que estaba sentada al lado de Rut vi que se había intentado levantar seguramente por la sorpresa, y Rut tenía su mano sujetándola el brazo posiblemente para que no lo hiciera. Toda la escena está cómo si estuviera parada, es como cuando das “pause” a una película que estás viendo y la escena se queda quieta, así era lo que me parecía que estaba sucediendo en esos momentos en esa gran sala donde nos encontrábamos. ―¿Qué pasa? ―dije por fin. ―¡Nada, que ha llegado el momento! ―¿El momento de qué? ―pregunté de nuevo. ―De nuestra visita. ―¿Qué?, pero ¿de qué estás hab

