Trevor volvió a mirar a Envy, que todavía bailaba ignorándolos. Tomó aire profundamente e hizo una pausa, después respiró de nuevo. Seguía allí. Sabía que Envy se había dado una ducha cuando volvió a casa y, si sabía cómo funcionaba su pensamiento, probablemente se había vuelto a duchar antes de ir al bar aquella noche. Así que ¿por qué seguía siendo tan fuerte el aroma de Devon en ella? En ese caso… parecía que aquello no había sido una aventura de una noche normal y corriente. –Joder –Trevor susurró y se separó de Jason; ya no lo consideraba una amenaza. Rápidamente se abrió paso entre la masa de cuerpos hasta la barandilla donde observó la pista de baile. Allí se quedó unos instantes, apoyado sobre el acero, intentando calmar su ira. Se forzó para permanecer sereno, pero en su cabeza

