—Esto es tu culpa, hijo. Recuerda que dormiste con ella y te descubrieron —finalmente habla el padre, sus ojos oscuros me miran fijamente—. Fueron tus acciones tontas las que te metieron en este lío. Sabías cómo tu madre y yo nos sentíamos acerca de tener relaciones sexuales con alguien antes del matrimonio. Beta Mathew y su esposa sentían lo mismo por sus hijas. —Entonces, ¿por qué no puedo casarme con Amber? Dormí con ella primero —grito enfadado. La madre parece preocupada. — ¿Dormiste con ambas? —pregunta. Asiento, mostrando triunfo. — ¿Alguien más lo sabe? —gruñe la madre. Niego con la cabeza. Se acerca a mí y me abofetea de repente. Me niego a gritar, en su lugar, la miro fijamente, mostrando cuánto la desprecio. —No hablarás más del tema —ronronea la madre—. Ni Amber tampoc

