Santiago
¿Qué putas tiene que hacer un hombre para casarse con el amor de su vida?
O sea, ¿cuáles son las probabilidades de que su mejor amiga tenga cáncer, su hermana escriba un libro ridículo con datos de su vida personal y pasen meses enojadas? Sobre todo Regina, quien ha amenazado de mil maneras con desaparecerla del planeta, demandarla y matarla ella misma, lo cual es una locura… Es muy poco de Regina, pero ha estado violentamente enojada con la mujer que más ama en el mundo.
Sería una hijueputada pedirle matrimonio bajo esa premisa. Y el nacimiento de Raúl, nuestro nuevo y obsesionable sobrino, ha sido la cosa más mágica, es como si tuviesen una oportunidad grandiosa.
Raúl es sanador, creo que es lo que más pienso cada que lo cargo. Pero veo a Gretta y siento esa tristeza, ¿saben? No debe ser fácil echarse a todo el mundo encima. Que estén peleando por un error me parece cruel. Así que organizo una encerrona con ayuda de Raúl papá, mi suegro, Ramón y yo. Y así acabamos con tres mujeres cansadas, enojadas y confundidas.
—Yo volé hasta aquí para estar en medio de la nada con ustedes dos, no para estar con un bebé que está incómodo porque lo sacaron de su casa y con Gretta.
—Está Ramón también —comento mientras me cambio.
—¿Qué hay aquí?
—Vacas, cabras, gallinas, caballos, pasto, un río por el que pasan pececitos y podemos pescar. Raúl va a amar esto en unos años. Esto es de mi abuelo materno. En fin, podemos beber mucho vino porque la autora colecciona alcohol bebible —respondo, y ella se quita la ropa, busca un pijama y se mete en las cobijas.
—Yo tengo tres hermanos pequeños y no quiero vivir nunca sin ellos, menos por un malentendido, mi amor. Pero si fuese George, alguien que no conozco, me daría igual. Tú tienes dos hermanas con las que creciste, tienes un sobrino y vas a tener otro sobrino. Creo que este tipo de peleas simplemente no te dejan volar.
La puerta de la habitación se abre y Linnie dice algo mientras jala del pie a su hermana, quien se ríe. Me entrega a Raúl.
—Ya comió, tiene sueño. Lo caminas por la casa, yo voy a robarme a Rinnie.
—Entiendes que esto es como un sister trap. Lo único que está bien es que le traje toda la leche posible a Raúl porque él quiere comer. Descubrí la cava de esta casa, hay tanto vino que podríamos estar en coma.
Gretta niega con la cabeza.
—No puedo tomar vino.
—Hay vino sin alcohol, y las embarazadas pueden tener una copa todos los días. Si las sumas, hacemos una botella —todas ríen ante la lógica de Linnie.
En el salón, Ramón y yo nos sentamos con Raulcito mientras su abuelo les prepara la comida a sus hijas.
—¿Por qué no trajiste a Alba?
Ramón bromea porque nosotros estamos obligados a prevenir un asesinato triple, pero Alba no tiene que estar en medio de ello. O sea, tiene sentido, si yo tuviese un hijo lo dejaría lejos de la locura de sus tías. Pero escuchamos risas, y parece tranquilo.
—Está obsesionada con su tía Consuelo. Tenía planeada una pijamada con Alice, Anastasia y las amigas de las chicas, entonces se quedó.
—¿Y la novia?
—Mi tía —les recuerdo.
—Está bien, trabajando, para ayudar a su hijo. A veces es necesario.
—Ha estado mucho fuera, ¿no has ido a verla?
—He ido, ha venido, pero los dos tenemos trabajo.
—¿Por qué no sacas vacaciones? —pregunta Santiago.
—De verdad amo a tu tía, pero ella está ocupada y ha dejado claro que su hijo de treinta y dos años es su prioridad en la vida.
—Vale, como tú y tus tres hijas —comento, y me asesina con la mirada.
—Es diferente porque yo no estoy aferrado a mi exesposa. Kristen está obsesionada con preservar el legado de Nicholas Thomas, esa es su verdadera prioridad, su esposo. Y yo ya fui la pareja de alguien que no me veía como prioridad. No voy a hacerlo ahora. Soy un señor, tengo nietos, soy papá de tres adultas. No puedo, no voy a seguir haciéndolo, no voy a oerseguir a alguienq ue no está dispnible.
¿Qué putas tiene que hacer un hombre para casarse con el amor de su vida?
O sea, ¿cuáles son las probabilidades de que su mejor amiga tenga cáncer, su hermana escriba un libro ridículo con datos de su vida personal y pasen meses enojadas? Sobre todo Regina, quien ha amenazado de mil maneras con desaparecerla del planeta, demandarla y matarla ella misma, lo cual es una locura… Es muy poco de Regina, pero ha estado violentamente enojada con la mujer que más ama en el mundo.
Sería una hijueputada pedirle matrimonio bajo esa premisa. Y el nacimiento de Raúl, nuestro nuevo y obsesionable sobrino, ha sido la cosa más mágica, es como si tuviesen una oportunidad grandiosa.
Raúl es sanador, creo que es lo que más pienso cada que lo cargo. Pero veo a Gretta y siento esa tristeza, ¿saben? No debe ser fácil echarse a todo el mundo encima. Que estén peleando por un error me parece cruel. Así que organizo una encerrona con ayuda de Raúl papá, mi suegro, Ramón y yo. Y así acabamos con tres mujeres cansadas, enojadas y confundidas.
—Yo volé hasta aquí para estar en medio de la nada con ustedes dos, no para estar con un bebé que está incómodo porque lo sacaron de su casa y con Gretta.
—Está Ramón también —comento mientras me cambio.
—¿Qué hay aquí?
—Vacas, cabras, gallinas, caballos, pasto, un río por el que pasan pececitos y podemos pescar. Raúl va a amar esto en unos años. Esto es de mi abuelo materno. En fin, podemos beber mucho vino porque la autora colecciona alcohol bebible —respondo, y ella se quita la ropa, busca un pijama y se mete en las cobijas.
—Yo tengo tres hermanos pequeños y no quiero vivir nunca sin ellos, menos por un malentendido, mi amor. Pero si fuese George, alguien que no conozco, me daría igual. Tú tienes dos hermanas con las que creciste, tienes un sobrino y vas a tener otro sobrino. Creo que este tipo de peleas simplemente no te dejan volar.
La puerta de la habitación se abre y Linnie dice algo mientras jala del pie a su hermana, quien se ríe. Me entrega a Raúl.
—Ya comió, tiene sueño. Lo caminas por la casa, yo voy a robarme a Rinnie.
—Entiendes que esto es como un sister trap. Lo único que está bien es que le traje toda la leche posible a Raúl porque él quiere comer. Descubrí la cava de esta casa, hay tanto vino que podríamos estar en coma.
Gretta niega con la cabeza.
—No puedo tomar vino.
—Hay vino sin alcohol, y las embarazadas pueden tener una copa todos los días. Si las sumas, hacemos una botella —todas ríen ante la lógica de Linnie.
En el salón, Ramón y yo nos sentamos con Raulcito mientras su abuelo les prepara la comida a sus hijas.
—¿Por qué no trajiste a Alba?
Ramón bromea porque nosotros estamos obligados a prevenir un asesinato triple, pero Alba no tiene que estar en medio de ello. O sea, tiene sentido, si yo tuviese un hijo lo dejaría lejos de la locura de sus tías. Pero escuchamos risas, y parece tranquilo.
—Está obsesionada con su tía Consuelo. Tenía planeada una pijamada con Alice, Anastasia y las amigas de las chicas, entonces se quedó.
—¿Y la novia?
—Mi tía —les recuerdo.
—Está bien, trabajando, para ayudar a su hijo. A veces es necesario.
—Ha estado mucho fuera, ¿no has ido a verla?
—He ido, ha venido, pero los dos tenemos trabajo.
—¿Por qué no sacas vacaciones? —pregunta Santiago.
—De verdad amo a tu tía, pero ella está ocupada y ha dejado claro que su hijo de treinta y dos años es su prioridad en la vida.
—Vale, como tú y tus tres hijas —comento, y me asesina con la mirada.
—Es diferente porque yo no estoy aferrado a mi exesposa. Ella está obsesionada con preservar el legado de Nicholas Thomas, esa es su verdadera prioridad, su esposo. Y yo ya fui la pareja de alguien que no me veía como prioridad. No voy a hacerlo ahora. Soy un señor, tengo nietos, soy papá de tres adultas. No puedo, no voy a seguir haciéndolo.
Las chicas suben a cenar, y Linnie parece feliz. Sé que su papá ha terminado su relación, mientras Regina y Gretta parecen decepcionadas.
—Papá, todo en una relación necesita conversarse, creo que si lo hablan...
—No quiero hablar más de eso —zanja el tema mientras se sirve la comida. Linnie le acaricia la espalda y sus hermanas observan en silencio a su padre. Todos lo observamos en silencio, en realidad—. ¿Cómo va tu bebé? ¿Está creciendo adecuadamente?
—Sí, ya hemos hecho tres ecografías.
—No quiere que le veamos entre las piernas —comenta Ramón divertido, y Gretta se queda seria mientras continúa sirviéndose.
—¿Qué tal si tiene un pene y una v****a y hay que operarle?
—Creo que tiene tu sentido del humor y ha decidido ponerte a sufrir un poco.
—¿Por qué no te importa ni te estresa? —pregunta Gretta irritada.
—Creo que si es niña, la adoraré; si es niño, lo adoraré; si tiene una enfermedad, la atenderemos; y si está sano, lo disfrutaremos igualmente. Entonces, ¿para qué enfadarse? Hay gente que tiene bebés sin un solo ultrasonido.
—No hables tanto con Consuelo —bromea Linnie—. La amo, pero romantiza la maternidad de una forma...
—Creo que está tan relajada siempre que les toca a los niños relajarse. Lo mismo con nosotros, si nos estresamos por cosas que no existen, vamos a tener hijos estresados.
—Regina, estás muy pensativa —comenta su padre.
—Nah, comiendo —responde y sigue con su plato de comida—. Vale, me parece triste que te quedes solo toda la vida. No me gusta personalmente ninguna mujer para ti, pero me gusta que tengas a alguien, que viajes, que salgas a cenar, que estés feliz… y enamoradillo.
—Gracias por el consejo, Rinnie.—esta se queda en silencio y continua comeindo. Raul hace un gesto hacia su tía y todos reímos.
—Como sabe cual es cual.
—Yo le huelo a leche y tú no.
Regina toma en brazos a su sobrino y lo llena d ebesos, mientras le hace cosquillas, los dos se ríen,s e ve espectacular, sencilla, libre, feliz, dulce. Raul le muerde la mejilla y todos reímos.