Hermanas ...

1683 Words
Santiago estaba casi seguro de que podíamos caminar juntos de vuelta a casa. Yo estaba demasiado feliz de la mano de mi amiga Margarita, Santiago se rió al verme dar un sorbo largo y entregárselo. —Voy a caminar hacia el mar. —Estás muy borracha. —No, estoy desinhibida —le aseguro y él le da un sorbo a la bebida. —Me robé el vaso —digo sorprendida y él se ríe y camina junto a mí por la playa. —Hace años no saco vacaciones, ni comparto con mi familia. —Mis hermanos llaman a mi secretaria y se aseguran de reservar Navidad. Paso la semana con ellos, compramos diferentes pasteles navideños y los puntuamos. Vamos a patinar, tratamos de cambiarle el menú a mi mamá, ella se vuelve loca, y elegimos un cumpleaños para celebrar en grande, pero también reservan sus fechas de cumpleaños, creo que es Alexis, siempre trata de recordarme de qué familia soy. —¿Cómo es la relación con tu padre biológico? —Distante, mi mamá le mandaba fotos cuando estaba pequeño y me utilizaba de excusa para verla. Mi abuelo siempre ha estado un poco más presente, ya sabes, en la esquina del salón de clases en el día de padre, y con súper regalos porque pasé el año, es una persona curiosa. —Es bueno tener esa figura adicional. —Sí, ¿y tu mamá y tú? —Ella no era una buena mamá, creo que su relación hubiese funcionado si no hubiese quedado embarazada de Gretta o de nosotras. Creo que quería a mi papá a su manera, o el sexo era bueno, pero… no quería una familia. —Debe ser duro, la mamá es lo más elemental. —Tengo un súper papá, tuve una abuela fabulosa, mi hermana mayor es lo más reconfortante de la vida… solo… no sé, creo que… no quiero ser como ella, no quiero ser una mala mamá y cuando perdí el bebé pensé, qué alivio no tengo que hacer esto mal. —No quieres hijos. —No sé… creo que no necesito ser mamá, si pasa… pasa. ¿Y tú? —Claro, voy a ser el socio favorito de todo el mundo y voy a tener cinco hijos. —Sí, sí, qué Dios te ayude —respondo y los dos nos reímos. —Mi papá es un infiel patológico y mi abuelo materno era parecido, yo hago el esfuerzo todos los días por no serlo. —Claro; entonces, ¿has evadido enamorarte por cuánto tiempo? —Toda la vida, porque prefiero hacerlo bien. —Jumm. Los dos observamos a Domenic caminando por el jardín de la casa. Luego vemos a Tom con uno de los perros cargados y a Galilea caminando de un lado a otro. —¿Ocupan ayuda? —Vas a matarme —se queja Galilea. —De verdad iba a ayudar pero ese perro del mal se escapó. —Pobrecito, debe estar pasando frío. Yo abrazo a Domenic el cual está llorando en silencio ante la tristeza, su hermano va por el saco de alimento y lo menea de un lado a otro y el animal viene corriendo feliz en busca de comida. Los cinco vamos al interior de la casa y Tom comenta que esa es la razón por la cual mamá no les deja tener mascotas y la mamá en cuestión enciende la luz y los mira a todos. —Mamá, ¿te despertamos? —pregunta Santiago y corre por las escaleras para llevarla a su habitación.—Perdieron a los perros pero están arrepentidos y ya Domenic lloró y Tom ya los regañó. —Interesante —responde y le acaricia la espalda. —Voy a orinar y cuando salga no quiero a nadie fuera de su cama. Los chicos suben rápidamente a sus habitaciones y yo me quedo en el borde de las escaleras. —Eso los cuenta a ustedes dos. Santiago me deja en mi habitación, me mira suplicante y trata de colarse en la habitación un par de veces. Su madre nos da una mirada cuando pasa y Santiago me da un beso corto sobre los labios. —¿Estarás bien? —Sí, llevo años durmiendo sola. —Vale, que descanses rico. Cerré la puerta, le puse pestillo y fui a tomar una ducha, me puse el pijama más fresco que tenía, me acosté en la cama, mi celular comenzó a sonar, y vi una llamada perdida de Santiago, le escribí de vuelta. Regina ¿Estás despierto? Santiago Voy de camino a tu habitación. Fui a abrirle la puerta y Santiago, entró en la habitación, me miró un par de segundos y se acercó para besarme, le rodeé los hombros con mis brazos y acaricié su cabello. —Hueles fabuloso —dijo mientras recorría mi cuello. —Vale, quizá puedas quedarte un poco —comento y él se ríe antes de colocar el pestillo en la puerta y colar su mano debajo del pijama. No recuerdo un minuto desde que conozco a Santiago en el que no estemos felices, sonriendo como estúpidos, besándonos, y buscando un desastre, uno mundial. Al día siguiente, yo despierto primero, eso de dormir en casas ajenas no es exactamente lo mío, voy al primer piso y Laura está preparando un desayuno espectacular. —¿Puedo ayudar en algo? —¿Puedes preparar las frutas? —pregunta y asiento, inicio con la piña y mi suegra se ríe mientras ve a su esposo y a su hijo dar saltos por la arena.—¿Domenic siempre es así de tempranero? —Le encanta el mar, así que ha ido a despertarnos temprano para ser la primera persona en la playa en todo el día. —¿No le contaste que hay pescadores en la zona? —No, le embarré el bloqueador solar y se fue feliz con su padre. Me quedo con ella preparando cosas de un lado a otro, Gala baja probablemente por el ruido, y Tom debido al olor del tocino. —¿Santiago fue a correr? —pregunta Galilea mientras se lleva un par de pedazos de piña. —Está... durmiendo. —No está en su habitación —responde y su mamá la ve seria. —Deja a tu hermano, de verdad, Galilea. —No dejes nunca a tu hermano —suplica Santiago y la llena de besos, luego, se abraza con Tom mientras planean su día solos, le da un beso a su madre en la frente y le pregunta cómo durmió. —Tu hermano necesitaba abrir la playa a las cinco treinta de la mañana, empezó como a las cuatro. —Mañana todos vamos a abrir la playa con él —ordena Santiago antes de acercarse a saludarme.—¿Dormiste bien? —pregunta y asiento. —Es una casa cómoda, preciosa, gracias por la invitación. —Gracias por venir —responde y me da un beso en los labios, sus manos se deslizan de mi cintura hacia mis nalgas y le doy un golpe en los dedos. Veo a mis hermanas que vienen corriendo, Gretta está de mal humor con solo verla, y Linnie parece haber nacido para un comercial de deporte, viene con la sonrisa marcada en el rostro, y el pelo bien arreglado, el conjuntazo. Nos saludan desde fuera, y voy a recibirlas. —Yo quería ir a correr. —Yo no —responde Gretta y me da un beso.—Necesito agua, esta sociópata no consideró el sol. —¿Andan bloqueador? —Claro, guapa, hay que cuidar la salud de la piel, por aquí empieza todo. Mis hermanas van al interior de la casa a saludar a Laura, quien les invita a desayunar, Linnie comenta que han quedado con mi papá. Le pregunto a Santiago si le molestaría si me voy con ellas y él niega con la cabeza, antes de darme las llaves del auto. Me voy con las chicas después de despedirme de mis hermanas. Cuando llegamos al hotel, mi papá está dormido todavía, así que aprovechamos para ponernos al día, si Ramón está trabajando, que si Rod y Linnie están juntos de nuevo. Las dos vemos a Gretta y esta niega con la cabeza. —Linnie, ya estás mayor, no puedo decirte que lo dejes pero no tengo que llenarle de besos y abrazos cada que le veo si me vienes a contar que te está pintando el cuerno y lo camuflas un tal vez para sentirte mejor. Eres preciosa, jodidamente inteligente, guapa, sexy Estás en los años más espectaculares de tu vida y estás aquí, lamentándote por el mismo idiota inmaduro de siemrpe, hazme el favor. —Perro infiel pipi, pequeño. —Me quejo. —No tiene le pipi pequeño. —Es el único pipi que has visto—le reprocho—y yo se lo he visto y tocado es pequeño. —Crece cuando ya sabes. —Mi hermana la anatomista. —Regaña a Rinnie —pide. —Por qué ha de regañarme a mí. —Yo no tengo que regañarlas, son mis hermanas no mis hijas. —No sé... no sé... ¿vas a mudarte? —pregunta Linnie. —No soy muy partidaria de ir detrás de un hombre. —No eso solo lo hacías con George—comenta Gretta y se acerca un menú. —Que dicha que no vas a regañarme... El celular de Linnie suena y las dos sabemos de quien se trata cuando se disculpa y se va a tomar la llamada, yo niego con la cabeza, y Gretta deja el menu nuevamente para decirme: —Te voy a dar mi teoría... —Empieza Gretta.— George y Santiago son familia, según lo que escuché, y me entristecería pensar que tú estás jugando con su pariente, para sacarle una cana o dos, o celos a un hombre casado, que no supo valorarte y lleva meses haciéndote infeliz, así como Linnie es bonita, inteligente, y todo lo bueno, tú también lo eres Regina, eres espectacular, divertida, dulce y amorosa, y yo solo voy a dejarte en la cabeza, que cuando obras mal, te pesa fatal.
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