—Soy toda oídos, Logan. —afirma Alicante mientras cruza una pierna sobre otra y mantiene su mirada altanera. —Esta bien... Hace una semana, cuando fui a ver a mi hermana, me lleve la sorpresa de que ella se había casado, ya ese matrimonio quedo anulado porque el hombre con el que contrajo matrimonio ya estaba casado, aquí, en Grecia, contigo. —¿Qué? ¿De que hablas? —pregunta totalmente confundida. —Mi hermana, Elena Freeman se caso con tu esposo Icaros en Londres. Tengo entendido que tú fuiste quien tiro toda su mentira. —Entonces, aquella chica... ¿Es tu hermana?... —pregunta perpleja, se levanta de la silla y caminar hacia la ventana. —Si. Yo no lo supe hasta ese día, así como otras cosas que nada tienen que ver contigo —digo lo último recordando mi charla con el doctor Scott — en

