39

1284 Words

Después de unos treinta minutos de carretera llegamos a un mirador. Eros se estaciona y sale rápido para abrirme la puerta, una vez lo hace me tiende la mano para ayudarme a salir así que la tomo y salgo del auto teniendo cuidado de que mi falda no se vaya a levantar por accidente, ya que es una tela muy vaporosa y está haciendo mucha brisa. Eros me guía hasta el mirador y me quedo sorprendida al ver las pequeñas lucecitas que iluminan una alfombra de pétalos de rosas; camino sobre ellas encontrandome al final con el mirador repleto de ramos de rosas de todos los colores, una mesa para dos decorada con un matel blanco y sobre este, otro mantel pero en color rojo y labrado. También hay un carrito de servicio un pequeño valde con hielo para mantener fría la champaña. En el suelo hay un cora

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD