Elowen fue pasada a un cuarto de cuidados intensivos, ella se miraba bastante golpeada pero tenía un mejor semblante. Tuve que irme ya que debía pagar todos los gastos y también traer un cambio de ropa ya que se iba a necesitar para ambos. Recogí todo lo necesario y también tiré la basura que aún permanecía en el mismo sitio que la dejé, luego de eso me fui de regreso al hospital y me senté frente a la habitación de Elowen. — Señor Carter — una enfermera llegó — debería ir a descansar, no le va a hacer bien estar aquí en el hospital. La señorita Reyesley se encuentra en buenas manos. — No voy a poder dormir, prefiero estar aquí. No sé si puedo entrar y solo quedarme a su lado, le juro que no haré nada que ponga su vida en riesgo. — Lamento decirle esto pero está prohibido, la señorita

