07

3679 Words
SeokJin sonrió cuando una brillante idea cruzó por su cabeza. Había estado pensando toda la noche, en una forma de juntar a Yoongi y a Jimin, sin ser demasiado obvio en sus intenciones de ser cupido. Sabía que no podía hacerlo solo, ya que muchos elementos necesarios no estaban de su lado, como las piernas y el oxígeno. Por lo que necesitaba la ayuda de su mágica pareja y Taehyung el humano. A Taehyung no sabía cómo contactarlo sin que Jimin se diese cuenta, ya que ambos viven en el mismo departamento y Jin no conoce lo que es un teléfono. ―Amor, deja eso de una vez, no has dormido en toda la noche y sigues con ese tonto plan―Namjoon se encontraba al lado del tritón, acomodado en la madera de su casa, al borde de la pequeña laguna, la cual era la casa de Jin. Cuando Namjoon conoció a Jin, transformó su pequeña cabaña para que estuviera conectada con el mar, por medio de un puente de madera, en el cual el moreno se sentaba siempre a esperar a que el tritón saliera del fondo para saludarle. Desde ese entonces Jin vivía en ese pequeño lugar, esperando con ansias el día en que pudiera dormir junto a su pareja, no siendo un tritón. ―Mira Namjoon, si no vas a ayudarme mejor vete―Jin estaba frustrado porque su plan seguía teniendo fallos, por lo que escuchar a su pareja molesta en ese momento no era aceptado. Jin tomó la pequeña página que su pareja le había dado y nadó hacia el otro extremo de la laguna, tomando el objeto para escribir que Jimin le había regalado. Namjoon suspiró y se levantó rápidamente del suelo, comenzando a caminar hacia su casa mientras se quitaba la camiseta. ―Puedo hacer que Jiminie cuelgue del risco para que Yoongi le salve―Jin susurró en pensamientos con la mano en su barbilla, torciendo los labios. ―Muy malvado...será el plan de reserva. Asintió con una sonrisa y comenzó a escribirlo en la pequeña hoja de papel, la cual tenía bordes mojados por el chapoteo de su cola en el agua. Namjoon se retiró toda su ropa, colocándose uno de los muchos trajes para entrar a la laguna, caminando con los pies descalzos y pecho desnudo hacia su pareja. No era un lago en verdad, ya que tenía agua salada, pero así le llamaban al espacio de Jin. Sonrió al ver la cola de su pareja moverse a los lados de forma inconsciente, al estar demasiado concentrado en pensar en qué forma poder completar su plan de la mejor manera. Dejó su toalla en una de las rocas cercanas y comenzó a hundirse en el agua, mojándose el cabello y colocándolo hacia atrás, dejando su frente al descubierto. Comenzó a nadar hacia su pareja y le abrazó por la espalda, viendo por el espacio entre su hombro y cabeza lo que el tritón escribía, notando la pobre caligrafía que adornaba el papel. Namjoon le estaba enseñado a leer y a escribir, la primera la dominaba totalmente, pero la segunda le tomaba un poco más de tiempo, ya que en el mundo del océano no es una prioridad el aprender aquellas dos habilidades, por obvias razones. ―No te enojes conmigo, simplemente no entiendo por qué quieres que el humano y Yoongi estén juntos―Jin bufó al escuchar esa pregunta nuevamente, ya le había contestado al mayor esa pregunta muchas veces. ―Namie, es simple y sencillo, Yoongi no ha sido un gran idiota con Jimin ¡Y eso es una señal! ―Jin se dio la vuelta para quedar de frente a su pareja, sosteniéndose del borde de la laguna. ―Sí, lo ha tratado muy mal al inicio, pero se disculpó con él y ahora quiere saber de él. Eso indica que a Yoongi le gusta Jimin. Namjoon levantó las cejas ante la teoría tan extremista de su pareja, pero realmente no podía juzgarlo, ya que Jin podía conocer las intenciones de un alma y si él había notado que las intenciones de Yoongi junto a Jimin eran buenas, algo debía significar. No podía enojarse con Jin por los malos planes que quería crear, el tritón solo quería ayudar y su poco conocimiento sobre la vida no le permitía el razonar demasiado. ―Necesito que me pongas piernas por unas horas, la mayor cantidad de tiempo que sea posible, quiero ir al departamento de los chicos―Namjoon torció los labios y apretó la cintura de su pareja entre sus manos, sintiendo inseguridad por esa petición. ―Sabes que el hechizo no aguanta mucho tiempo, no sería buena idea que vayas y que tu cola vuelva en medio de muchos humanos, es muy arriesgado y lo sabes―Jin dejó el bolígrafo en la orilla de la laguna y pasó sus brazos por los hombros de su pareja, haciendo un pequeño puchero. ― ¡Entonces ayúdame! ¿No te gustaría ver a Yoongi feliz con una pareja tan buena como lo es Jiminie? ―Namjoon frunció el ceño cuando vio que su pareja intentaba persuadirlo con ese pequeño gesto, sabiendo que ese era uno de sus puntos débiles. ―Sabes que siempre te ayudo, pero en este caso ¿Cómo llevarían una relación esos dos? Yoongi es un hada que le tiene terror a los humanos y Jimin es un humano, algo que es una abominación en este bosque―Jin asintió con la mirada en el agua, la cual reflejaba el sol brillante del medio día, cuando una idea cruzó por su mente. ― ¡Oh Namie, me acabas de dar la mejor idea que he tenido en todo el día! ¡Muchas gracias! ―Jin chapoteó y dejó un beso en la húmeda mejilla del moreno, quien con rostro confundido, aflojó el agarre en la cadera de su pareja, quien se dio media vuelta para comenzar a escribir. Oh, amigo Yoongi, lo siento mucho.                                                                                           ••• Jin estaba dispuesto a comenzar su plan a como diera lugar, no le importaba caer por no poder usar sus piernas, quería correr hacia la casa de Yoongi para comenzar el plan, por lo que necesitaba a su pareja. ―Bien Namjoon, necesito que me lleves a la casa de Yoongi, con mis piernas y me dejes ahí, del resto me encargo yo―el hechicero le miró con las cejas alzadas, no pensó que su pareja le llamaría tan rápido para comenzar un plan, ya que minutos antes no tenía idea de qué hacer. ―Amor, si te dejo solo en la casa de Yoongi, tus piernas desaparecerán y morirías por la falta de agua―el tritón colocó su escamosa mano sobre su rostro y bufó, su novio tenía razón, pero no quería tenerlo a su lado al momento de su plan, ya que solamente le daría sermones de por qué no debía hacer aquello y que era una mala idea. No necesito a alguien que piense demasiado en las consecuencias, sino todo lo contrario. Jin sonrió cuando una idea cruzó por su mente, pensando en la bella chica hada que amaba molestar a Yoongi a toda costa, definitivamente Suran sería de gran ayuda en el plan, ya que ella también pensaba que Jimin había cambiado a Yoongi en muchos sentidos y que debían estar juntos, de alguna forma. ― ¿De verdad quieres ayudarme, Namie? ―el moreno miró desde la silla que tenía en el borde de la laguna a su pareja. Suspiró cansado y pensó por un momento. ―No voy a hacer nada que implique un riesgo para ti―habló serio, haciendo que Jin se rindiera ante plan maestro, su pareja no le ayudaría. Bueno, si él no me ayudará, necesitare refuerzos. Dejó que la página con el plan cayera al agua, comenzando a destruirse lentamente, si Namjoon no planeaba ayudarle, no quería que se interpusiera en el plan. Se sumergió en el fondo de la laguna y nadó con rapidez hacia el pequeño espacio que unía el resto del mar con su pequeña laguna en la casa de su pareja. Antes de vivir con Namjoon, Jin habitaba en una pequeña colonia en el fondo del mar, en la cual muchos tritones y sirenas habitaban tranquilamente. Jin había hecho muchos amigos, además de que sus padres se encontraban ahí también, por lo que sabía a quienes pedir ayuda y de qué formas podía hacerlo. Con las manos juntas frente a él, nadó hacia el fondo, en donde una casa en particular se dejaba ver, sabiendo que esas personas le ayudarían en lo que necesitara. ― ¡Ken, Ken! ―comenzó a llamar a su amigo tritón, mirando hacia los lados, saludando rápidamente a alguna sirena conocida que se cruzara a su lado. El tritón de cabello n***o frunció el ceño al escuchar la voz de su mejor amigo llamándole, dejando las conchas que acomodaba en su casa, nadando hacia afuera. ― ¡SeokJin, que bueno es verte por aquí! ―su cola verde comenzó a moverse para nadar hacia su mejor amigo, ambos compartiendo un apretado abrazo. ―Ken, necesito tu ayuda y la de Ronie―el tritón pelinegro le miró con una ceja alzada. Ronie es el nombre de un pez globo que siempre merodeaba por las colonias de sirenas y tritones, muchos le conocían por ser muy agradable, todo lo contrario a lo que su especie suele ser. ―Necesito su ayuda para que Yoongi sea feliz―Jin comenzó a nadar sin decir más, Ken balbuceando sorprendido y nadando detrás del menor, no entendiendo nada. ― ¿En qué sentido haremos feliz a Yoongi? ―Ken sabía que Jin nadaba hacia los corales por los que Ronie descansaba, pero aún no entendía nada. ―Dándole unas pequeñas vacaciones de su monótona vida―Jin sonrió cuando vio a Ronie, el pez globo, descansar cerca de los corales. Mi plan saldrá a la perfección.                                                                                           •••Yoongi acomodaba las plantas que rodeaban su casa, intentando que los gusanos no se comieran las hojas, ya que tomarían ese lugar como su nuevo restaurante gratuito y no quería que sus plantas favoritas sufrieran las consecuencias. ―Bien gusanos, este no es su lugar―Yoongi colocó a todos los gusanos que encontró sobre sus brazos y caminó lentamente hasta un árbol que estaba cerca, volando hacia la punta y dejando a cada gusano en diferentes ramas. ―si regresan a mi casa tendré que llevarlos hasta la otra punta del bosque. Cuando el último gusano fue colocado en una de las ramas, un grito agudo llamó su atención, dirigiendo su vista hasta donde suponía venía el grito. Frunció el ceño cuando no notó algo fuera de lo normal, dejando al último gusano en su lugar y comenzando a volar hacia allá. Entre más se acercaba, más gritos de dejaban escuchar, varias personas se en encontraban asustadas por algún motivo y Yoongi no entendía la razón. Voló más rápido y comenzó a ver a varias personas que se encontraban cerca del lago del bosque, notando que no había solamente hadas, sino que había muchas manchas sobre el césped. Descendió rápidamente al ver a Suran entre la multitud, notando que los objetos que estaban en el césped, eran muchos peces globo, los cuales luchaban por volver al agua. ― ¡Yoongi, ayúdanos! ―el hada bajó por completo y miró con pánico los peces, muchos se habían quedado quietos, como si hubiesen dejado de respirar. Yoongi estiró sus manos hacia el agua del lago, comenzando a levantar unos tentáculos de agua, llevándose a los peces de dos en dos. ― ¡AH! ―Suran gritó y Yoongi se desconcentró, dejando que el agua regresara al lago, mirando con preocupación a la chica. Ronie se había hinchado y picó a Suran con una de sus puas, siendo algo peligroso al tomar en cuenta que los peces globos son venenosos. ― ¡Suran! ―Yoongi corrió hacia su amiga y miró con preocupación el pequeño agujero que la pua había dejado en la piel de Suran, quien comenzaba a sudar. Jin se alteró cuando vio que su plan había salido completamente mal, Ronie no había logrado su parte del plan, ya que los otros peces globos comenzaron a seguirlo y por una de las gotas que las hadas del agua soltaron, los peces saltaron hacia el borde del lago, quedando atrapados en el césped. Ronie simplemente iba a encargarse de distraer a Yoongi, mientras Jin y Ken inundaban la casa del hada. Aunque la segunda parte del plan sí fue realizada, ahora Suran estaba en peligro. Yoongi frunció el ceño al ver a Jin ahí, desde un inicio no era normal que los peces globo estuvieran en esa zona, mucho menos Jin y Ken. ― ¡Me duele! ―Suran lloraba mientras sostenía su brazo derecho, Yoongi estaba entrando en pánico, por lo que solo atinó a levantar a la hada y volar rápidamente hacia la casa de Namjoon, ya que este podía sacar el veneno. ―Aguanta niña, no quiero volar con un c*****r en mis brazos―Suran le hubiera golpeado por su tonto chiste, pero el dolor le estaba ganando y poco a poco comenzaba a sentirse muy mareada. Suran fue notificada del plan, por lo que le informó a las hadas del agua que debían soltar una gran gota con rocío en el lago, pero no pensó que las cosas saldrían mal. Jin nadaba rápidamente junto a Ken y Ronie hacia la casa del mago, esperando que Suran estuviera bien. Yoongi descendió cuando vio la casa del hechicero, lanzando la puerta con un tronco que arrancó en el camino, haciendo que el moreno se sobresaltara ante la intensa entrada del pálido. ― ¡Namjoon, Suran tiene veneno de pez globo! ―el moreno se levantó rápidamente y tomó a la chica entre sus brazos, llevándola rápidamente a la habitación principal, para ayudarla. Namjoon frunció el ceño totalmente molesto cuando pensó en que eso pudo ser culpa de SeokJin, sabía que sus planes eran impulsivos y tontos, también que no pensaba en las consecuencias de sus actos, como en ese momento, que él se encontraba salvando la vida de Suran. ―Esto fue por el plan de Jin ¿verdad? ―Namjoon le preguntó a Suran, mientras comenzaba a sacar el veneno. Suran no quería decir que sí, por lo que simplemente cerró los ojos y suspiró, intentando calmarse y no concentrarse en el dolor. Namjoon frunció el ceño aún más. Mientras tanto, el tritón se encontraba en el borde de la laguna. Yoongi le contaba lo sucedido y Ronie se disculpaba por su conducta, pero fue algo que no pudo controlar. ―Estará bien, Namjoon ha hecho esto varias veces―habló Yoongi más tranquilo, aunque esas palabras no calmaban a Jin. Yoongi suspiró y acomodó su cabello, notando la mirada perdida de Jin, no dándole demasiada importancia al pensar que era simplemente preocupación por la hada. Enfocó su vista hacia la hada que se acercaba rápidamente hacia él, siendo una de las hadas de luz. ― ¡Hada Yoongi, hada Yoongi! ―el mayor rodó los ojos al pensar que le darían una orden para alguna tonta actividad del bosque, pero al ver a la chica sin ninguna partitura, se levantó interesado. ― ¿Qué sucede? ―la chica carraspeó ante el tono intimidante del hada mayor. ―Su casa ha sido destruida por una de las gotas de rocío que se dirigían al gran árbol―Yoongi abrió los ojos con sorpresa y molestia, sabía que las hadas del agua eran unas descuidadas, ya habían cometido errores así anteriormente. ―se comenzará la reconstrucción de esta en dos días, porque tenemos que reparar las casas afectadas por el desborde de los peces globo. Yoongi bufó y se restregó las manos sobre el rostro, pensando en que sería buena idea quedarse en la casa de Namjoon por ese tiempo. ―Me quedaré en casa del mago, pero necesito que me notifiquen cuando mi casa esté reparada, por favor―la hada de la luz asintió y dio una pequeña reverencia, comenzando a volar de vuelta hacia el árbol central. Segundos después de que el hada se fuera, Namjoon salió de la cabaña con el ceño fruncido, pero con alivio en su rostro. ― ¿Todo bien? ―preguntó Yoongi, suspirando cuando Namjoon asintió en silencio. ―Ayúdala a llegar a su casa―Yoongi asintió y comenzó a caminar hacia la casa, hasta que recordó lo que le habían notificado segundos antes. ―Por cierto, me quedaré en tu casa por un tiempo, al menos hasta que mi casa sea reconstruida―el hechicero levantó una ceja, pero asintió, sabiendo que aquello también había sido obra de su pareja. Cuando Yoongi entró a la casa, Namjoon retomó su ceño fruncido y se acercó molesto hasta Jin, quien había hundido su cuerpo, dejando solamente sus ojos y cabello a la vista. ―Está de más preguntar si esto fue por culpa tuya, no quiero que me digas nada―Namjoon restregó sus manos sobre su rostro, suspirando cansado―además de que tu plan fue un completo fracaso; la casa de Yoongi está destruida, Suran casi muere e incluso, muchos peces globo estuvieron en peligro por tu culpa ¡todo por tu absurdo plan de unir a Yoongi con un humano! Jin se sentía culpable desde un primer momento, pero que Namjoon le recalcara todo lo que causó, le hacía sentir mucho peor. ―P-por eso quería tu ayuda―Namjoon abrió los ojos y soltó una carcajada sarcástica, mirando hacia el cielo para no gritarle al tritón. ―Te dije que tu plan me parecía muy malo de primeras, sabes que Yoongi jamás estaría con un humano y mucho menos se quedaría en casa de uno, es algo ridículo el exponerlo así de esa forma, solo porque querías que fuera pareja de Jimin―Jin sintió sus ojos picar, Namjoon tenía razón, había sido muy tonto. ―Tienes razón, lo siento. Jin suspiró entrecortado y se sumergió sin mirar más, comenzando a nadar sin rumbo, sintiéndose demasiado mal y lleno de culpa. Mientras tanto Yoongi escuchaba pegado a la ventana, para no ser descubierto. Estaba molesto por lo que Jin había planeado sin su consentimiento, pero también sentía ese punzón en el pecho de anhelo, de saber qué hubiera pasado si las cosas salían como había sido planeado y él se quedaba en el departamento de los humanos. Sabía que Jin no tenía malas intenciones con sus actos, por lo que sintió pena por él. ―Demonios, lo que hago para hacer felices a otros―suspiró sonoramente, intentando hacerse creer que lo que estaba a punto de hacer era solamente por Jin y no por él. Al menos eso quería creer, porque en el fondo sabía que lo hacía por decisión propia.                                                                                           ••• Jimin trabajaba con sus gafas frente a la computadora, sintiendo el molesto pie de Taehyung sobre su espalda, no dándole demasiada importancia al pensar en que no podía hacer nada al respecto. Miraba su informe con ojos críticos, estaba realmente cansado últimamente, ya que las vacaciones se acercaban y el fin del semestre también, por lo que la universidad se vuelve el triple de difícil de lo que suele ser, todo para exprimir a los alumnos el poco tiempo que les queda hasta diciembre. Mientras tanto, Taehyung dormía con su pie sobre la espalda de Jimin, ya que al estar boca abajo en la cama, el menor quedaba abrazando su brazo con su pie sobre la espalda del pelinegro. Un pequeño maullido llamó su atención, notando que el pequeño minino le miraba con sus ojitos cafés, pidiendo mimos mientras movía sus pequeños bigotes. ―Mírate, tu pelo está creciendo de vuelta―Jimin habló agudo hacia el pequeño gato sin nombre, dejando pequeñas caricias en su cara, este comenzando a ronronear y dejar pequeñas lamiditas en su mano. Un pequeño miau se dejó escuchar en la habitación, dando a notar que el gato estaba completamente contento con las caricias, no estando dispuesto a irse. ―Tengo que ponerte un nombre, no puedo decirte solo gato por siempre―Jimin dejó la computadora de lado y colocó al gato frente a él, quedando con su rostro muy cerca del minino, por su posición boca debajo de la cama. ―eres muy dulce, como el azúcar. ¿Suga? Jimin sonrió ante el nombre la idea que llegó a su cabeza, pensando que ese nombre era muy lindo para su pequeño gatito. ―Te llamarás Suga―al pequeño minino pareció gustarle el nombre, ya que maulló suave y dejó una rasposa lamidita en la palma de la mano del pelinegro. Taehyung comenzó a removerse, dejando la pierna de Jimin en libertad y estirándose en el poco espacio de la cama que le pertenecía. ―Uh, acabo de despertar y sigo cansado―habló el pelirrojo mientras se acomodaba junto a Jimin, quedando ambos panza abajo, el menor tomando a Suga y dejando caricias en su cabeza. ―Por cierto, ahora se llama Suga―Taehyung sonrió ante el nombre del pequeño gato, estando de acuerdo con ello. ―Me gusta el nombre, al menos no me dará vergüenza llamarle así por la casa―Jimin sonrió y tomó de vuelta su computadora, para continuar con su trabajo. Iba a escribir el siguiente párrafo cuando el timbre del departamento se dejó escuchar, haciendo que ambos chicos fruncieran el ceño ante la duda de quién era la persona al otro lado de la puerta. Ambos se levantaron y Jimin se adelantó para abrir, Taehyung sostenía a Suga entre sus brazos, como si aliviara su curiosidad el tener al pequeño minino con él. Ambos abrieron enormemente los ojos al ver a la persona tras la puerta, realmente jamás se hubieran imaginado que era él. ―Uh, mi casa fue destruida por una gota de agua, por lo que me quedaré con ustedes, humanos―Yoongi con una maleta hecha de hojas esperaba una respuesta en el marco de la puerta, sonrojándose ante la atenta mirada de los humanos. ― ¡Pasa, pasa, deja tu maletita eco friendly en el sofá! ―Taehyung tomó a Yoongi de la muñeca y lo llevó al sofá con Suga en sus brazos. Jimin suspiró y miró hacia donde los dos chicos se encontraban, Yoongi tocando el material del sofá con un dedo y Taehyung riendo por su desconfianza. ―Bien, ahora somos tres cuerpos y una cama, genial―Jimin cerró la puerta, pensando en por qué su corazón noble dejaba que el hada se quedara en su humilde morada, la cual era muy pequeña para dos, peor para tres. Serán unos días interesantes.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD