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3808 Words
Se removió sobre el incómodo colchón que le habían designado para su cama, pensando que definitivamente los materiales que los humanos utilizaban para estas, eran mejores que los que usaban en su bosque. Yoongi había logrado llegar a casa sin que alguna hada le viera, al menos esa era su teoría. Estaba consciente que Tzuyu, la hada loca, se escondía en los mejores lugares para que no se diera cuenta de su presencia. En ese momento la soledad de su hogar que siempre le había encantado, era algo desagradable para él. Extrañaba el escuchar los gritos de Taehyung o sus espantosos estornudos. Le hacía mucha falta el tener a Jimin bailando por toda la casa, colocando su música a un volumen exagerado, siendo reprimido por los vecinos o por el chico pelirrojo. Sabía exactamente lo que le pasaba, ya no se sentía cómodo en el que fue su hogar por muchos años. No se sentía parte de él. Se levantó con pesar de la cama y caminó hacia la maleta que había llevado al departamento de los humanos, comenzando a hurgar entre las cosas del fondo, sacando una de las sudaderas de Jimin y el gorro de Taehyung. Aunque pareciera algo tonto, Yoongi se había llevado aquellas prendas en secreto para poder saber cómo estaban los humanos sin su compañía, estando preparado para cualquier emoción de miedo o peligro para salir volando hacia allá lo más rápido posible. En su interior esperaba con anhelo que lo extrañaran. Caminó hacia su cama y se sentó en posición de indio, colocando el gorro de Taehyung a un lado, tomando primero la sudadera de Jimin. Cerró sus ojos y se concentró en la prenda y la imagen mental del dueño. La primera emoción que invadió su cuerpo fue la felicidad, Jimin estaba feliz por algún motivo, por lo que una hermosa sonrisa de encías se formó en el rostro del hada. Amaba sentir las emociones del pelinegro, en especial, cuando eran así de puras como la felicidad. De un momento a otro, la felicidad se opacó ligeramente con un poco de nostalgia. ¿Sentirá nostalgia porque ya no estoy? Tomó entre su mano libre la gargantilla que Jimin le había dado, acariciando con cuidado el dije de estrella que decoraba en centro. Extrañamente, el dije no le producía alguna emoción, como si el dueño no estuviera consciente o vivo. Intuyó que el primer dueño de esa joyería no era Jimin. El sentimiento de nostalgia se mantenía, por lo que soltó la prenda y la dejó sobre la cama, abriendo los ojos. Con curiosidad sobre lo que podía estar pasando en el departamento, tomó el gorro de Taehyung entre ambas manos, cerrando los ojos nuevamente y poniendo toda su concentración sobre la tela y su dueño. Al contrario que Jimin, Taehyung estaba muy consternado, confundido y preocupado. Sus emociones eran de simple estrés y confusión, como si estuviera comiéndose la mente sobre algo que no comprendía y le molestaba. Preocupado por lo que había sentido, sus alas comenzaban a picar por saber lo que estaba pasando con sus amigos humanos, en especial al tener ambos emociones diferentes. No podía irse del bosque, ya que su objetivo principal del haber vuelto era disimular su desaparición de meses. Algo que claramente no lograría si se iba después de unas horas de haber llegado. ―Ugh, por qué no fui una hada común y corriente. No me estarían jodiendo tanto si fuera así―se quejó, dejándose caer de espaldas al colchón. Observó por su ventana que el sol estaba a punto de estar en lo más alto, por lo que debía salir de casa hacia el árbol central, para poder firmar los papeles que le habían llevado hasta ahí. No estaba seguro de qué haría para poder mantenerse en la casa de los humanos, ya que no podía simplemente decirle a la hada mayor que se iría del bosque porque le atraía mucho un humano, no quería morir. Sabía las malas experiencias que su pueblo había tenido con los humanos, anteriormente él también estaba aterrado de todos ellos. Yoongi no podía meter las manos al fuego por todos los humanos, porque sabía que la mayoría eran como los describían los libros de magia antigua. Pero podía jurar que Jimin y Taehyung no eran como ellos. Se levantó de la cama y caminó rápidamente hacia la puerta, dispuesto a intentar engañar a las hadas mayores para que le dejaran estar fuera del bosque por el tiempo que el quisiera, al menos hasta que su presencia fuera realmente necesitada. Abrió la puerta de su casa con cautela, logrando ver unas alas escondidas tras uno de los árboles cercanos a su casa, el que estaba junto al que había talado meses atrás. ― ¡Hey, tú! ―las hada se escondió por completo detrás del árbol, intentando pasar desapercibida, siendo inútil. ―sal de ahí, hada de los cojones. Yoongi sabía de quién se trataba, por lo que le importó muy poco el hablarle de esa forma. Tzuyu salió del árbol con el rostro rojo en cólera, agitando rápidamente sus alas. ― ¿Cómo me llamaste, hada amorfo? ―Yoongi apretó la mandíbula ante el insulto, pensando en que la muerte de esa hada no le haría en falta a nadie. ―Te dije hada de los cojones, porque eso es lo que eres. Deja de espiarme de una maltita vez, eres una jodida acosadora―la hada de luz lanzó al suelo con fuerza su tabla de notas, acercándose amenazadora al rubio. ―Yo sé que estás interactuando con humanos―lo señaló con su dedo índice. ―sé que tu amistad con esos seres infernales traerá desgracias al bosque y no pienso permitirlo. Menos que lo cause una hada sobrevalorada como tú. Yoongi sentía sus puños picar, las ganas de darle un puñetazo se mantenían fuerte en su cuerpo. Cansado de sus amenazas, se acercó a ella con la mirada seria, logrando que ella diera dos pasos hacia atrás. ―Está bien. Ve y dile a las hadas que tengo contacto con humanos, hazlo―Tzuyu tragó duro, esperando a que el mayor terminara, ya que había admitido que sí tenía relación con los humanos. ―pero cuando una guerra con otros seres se desate, yo no estaré aquí para luchar por ustedes. Sabes perfectamente que ustedes son muy débiles y no ganarían una pelea ni contra unos gnomos. La hada de luz se puso nerviosa, aunque odiara al hada completo, sabía que tenía razón. ―Cuando estés a punto de morir, recordarás que por tu culpa todo este bosque terminará en ruinas, como años atrás―Yoongi no se sentía bien hablándole así a esa chica, pero estaba cansado de su insistente presencia y que siempre le insultara por ser un hada diferente. ―Y-yo solo quiero lo mejor para el bosque―habló con voz temerosa al sentirse muy amenazada por el hada mayor, sabiendo que la había cagado y que ese chico podía matarla en cinco segundos. ―No, tú no quieres lo mejor para el bosque. Lo que quieres es que me destierren del bosque o me quiten mis poderes, todo porque tú no pudiste ser como yo―la hada sintió sus ojos llenarse de lágrimas. La verdad duele, en especial cuando las personas la conocen cuando tú intentabas ocultarla con todas tus fuerzas. ―Así que, haz lo que quieras. No me importa más. Yoongi se separó de la hada, retomando su camino hacia el árbol central. Tenía un pequeño plan para engañar a las hadas mayores, pero no estaba seguro si podía funcionar. Si Tzuyu le delataba no haría nada en contra. Ya no se sentía cómodo en el bosque y si le quitaban sus poderes con tal de dejarlo estar con Jimin, no le importaba nada más. Al menos quería pensar que las cosas eran así de fáciles.                                                                                           •••    Jungkook se sentía nervioso desde que había abandonado la casa de los humanos días atrás. Sabía que lo que había hecho era una tontería y que tuvo que retractarse antes de cometer tal torpeza. No se lo perdonaba, porque sabía que el humano lo mandaría al demonio poco después de que se enterara que había sido él. Ese día le tocaba guardia alrededor árbol central, por lo que tenía que estar más concentrado de lo normal, para registrar cualquier anomalía que se presentara en el lugar. Pero no podía concentrarse, el pensamiento sobre lo que Taehyung pudo hacer con el anillo que había hecho para él le comía la mente por completo. Sabía lo que regalar una pieza de plata simbolizaba para su r**a, por lo que estaba completamente aterrado por su decisión, no sintiéndose realmente preparado para aquello. No es que le hubiera pedido matrimonio, no simbolizaba aquello para los elfos. El anillo de plata era como un indicador de cortejo, siendo el anillo hecho por el propio elfo, con detalles especiales que simbolicen al ser que será entregado. Recuerda que cuando comenzó su gusto por Yoongi, había hecho su primer anillo de plata, el cual no le quedo muy bien. No había tomado bien las medidas y el anillo no le entró al dedo, por lo que Jungkook se avergonzó mucho, pidiéndole al hada que olvidara todo y que le haría uno nuevo. Cuando Yoongi se enteró del significado del anillo, se negó completamente a recibir otro. Debía admitir que le había dolido mucho el que el hada haya rechazado su símbolo de cortejo, pero entendía que él no sentía lo mismo por él. En esa ocasión, no había pensado mucho al hacerle uno a Taehyung. Cuando estaba en la aldea de los elfos, vio el taller con metales preciosos en donde había hecho el primer anillo, pensando en que podía intentar hacer uno para él con alguna esmeralda. Pero cuando vio en el estante la plata para hacer los anillos de cortejo, la imagen de Taehyung llegó rápidamente a su mente, tomando como impulso uno de los folletos, en donde explicaba con quién debía ir para que le dieran los materiales y herramientas. No tenía idea si había hecho el anillo a la medida, ya que nunca ha tomado los dedos de Taehyung para comparar grosor, pero en su mente rodó el recuerdo de unas hermosas manos con dedos largos y delgados. Cuando había ido a la casa de los humanos, mientras le hacía el masaje a Taehyung, analizó con cuidado el rostro del humano. Nunca mentiría diciendo que el pelirrojo no es atractivo, porque él es uno de los seres más hermosos que ha podido ver en su corta vida de elfo. Por lo que el pensamiento de sentir algo más por él se apoderó de su mente. No iba a cortejarlo realmente, porque aún no se sentía enamorado de Taehyung, era más que todo una atracción. El chico es divertido, hermoso, sabe cómo alegrar el ambiente y también cómo tratarlo cuando las cosas no estaban bien. Sabía escuchar y no dudaba en dar una muestra tan sincera de cariño como un abrazo, a pesar de que había sido algo tosco con él al principio. Sabía que estaba mal, que no debía sentir nada por un humano, que su cabeza rodaría si sus padres se llegaran a enterar. Por lo que no intentaría nada, no se arriesgaría a perder todo lo que ha logrado por un humano, que muy probablemente, le deje con facilidad cuando las cosas se compliquen. Jungkook no quería tener un pensamiento así sobre Taehyung, pero le era difícil el solo dejarse llevar. ―Jungkook... ¡Jungkook! ―un llamado le sobresaltó, haciendo que colocara una pose a la defensiva, dispuesto a atacar si era necesario. Cuando vio que era Yoongi, suspiró. Volviendo a su postura de vigilancia. ―Hyung, es bueno verlo por aquí. Esa hada de luz me ha estado persiguiendo para saber si ya mandé las tropas por usted―rodó los ojos el elfo, personas como ella hacían más difícil su trabajo. ―es muy pesada. Yoongi asintió, sabiendo de primeras lo que era esa hada. Aunque la había amenazado y se veía temerosa ante ello, el hada no se confiaba. ―Me la encontré espiando fuera de mi casa y le dije un par de verdades para que deje de jodernos con tanta insistencia. Pero no sé si lo que dije hará que todo mejore o empeore―el elfo levantó una ceja, sabiendo que si Yoongi había dicho algo que los perjudicara, estarían fritos. ― ¿Qué le dijo? ―En pocas palabras admití que tengo contacto con humanos...―Jungkook abrió sus ojos de golpe, sintiendo que su mente se bloqueaba, sabiendo que pronto recibiría un castigo por no completar los papeles correspondientes sobre el caso de Yoongi. ―pero le recordé que si me quitan mis poderes o me destierran, cuando el bosque sea atacado, esto padecerá. El elfo asintió aún un poco aturdido, sabía que Yoongi tenía razón en eso. Aunque los elfos fueran los encargados de cuidar el bosque, cuando una guerra entre seres se desataba, los elfos no podían atacar a distancia, ya que ellos no poseen poderes. Por lo que un hada completa o un hechicero eran de gran ayuda. ―Hyung, si mis padres se enteran de esto, me matarán―el hada asintió en comprensión, conocía a la familia Jeon y sabía que el matar a uno de sus hijos no era problema para ellos. ―Y por eso no lo sabrán, así que no debes preocuparte de más―cuando Jungkook asintió, Yoongi dio media vuelta y volvió a su tamaño hada, volando hacia la entrada del árbol central. Las hadas del lugar le recibieron con una amplia reverencia, respondiendo con movimientos de cabeza. ―Buenos días―habló frente a la secretaria, quien se sobresaltó al escucharle, sonriendo en grande. ― ¡Hada Min Yoongi! ―Yoongi quiso rodar los ojos, las hadas siempre se exaltaban de esa forma exagerada. ―es bueno verlo por aquí de nuevo, estábamos preocupados de que no viniera a llenar los registros mensuales. Estaba consciente que las hadas no le extrañaban a él ni se preocupaban por su persona realmente. Todo lo que les importaban eran sus poderes. ―Sí, necesito hablar con la hada mayor sobre eso. También voy a firmar los registros―la secretaria se levantó rápidamente, sacando de un estante los papeles que se encontraban en el folder "Hada completa" . ―Está bien. Aquí están los registros y puede pasar a la sala de la hada mayor, le avisaré rápidamente de su presencia―agradeció con una pequeña reverencia y tomó las hojas, caminando hacia el largo pasillo que dirigía a la gran puerta al fondo. Bien, tienes preparada tu mentira. Si no funciona me importará una mierda e iré de todas formas con Jimin. Solo vendría a firmar los registros. Asintió ante sus pensamientos de apoyo, tocando la puerta tres veces, recibiendo un "adelante" de la hada mayor. Abrió la puerta y asomó la cabeza, notando que la hada de enormes alas estaba sola en la sala, mejor para él. Sonrió pequeño y cerró la puerta tras su espalda, tomando asiento frente al escritorio. ―Min Yoongi, es un gusto el verle aquí por fin. Estábamos preocupados por no verle. Claaaro. Pensó Yoongi con molestia, aguantando el impulso de rodar los ojos. ―Sí, he estado de visita en otros bosques. Lamento el no venir a llenar los registros―la hada asintió y vio atentamente cómo el hada menor firmaba los papeles. ― ¿Puedo saber por qué nuestro bosque ya no es cómodo para ti? ―preguntó con real interés la hada, no podía permitir que un hada del calibre de Yoongi se fuera del bosque. ―Ya sabe, soy un hada completa, no tengo una labor fija en este bosque―cuando finalizó de firmar, le tendió los papeles a la hada, quien los recibió gustosa. ―es algo aburrido, así que me aventuré a ir a otros bosques. Esa respuesta no le gustaba del todo a la hada mayor, quien demostró su disgusto con una mueca. ―Pero eres muy importante para el bosque, Min Yoongi. No podemos dejarte ir a otro lugar―el rubio estaba decidido, si lo que estaba a punto de decir le llevaba al destierro, le importaba muy poco. Al fin del cabo él ya no quería estar ahí. ―No me necesitan a mí, necesitan mis poderes―habló con voz tosca, logrando sorpresa en la hada mayor. ―no me siento cómodo en este bosque, la mayoría de las hadas son unas pesadas conmigo, no creo ser tan importante para ellas. Me ven como una escoria ¿le parece eso algo que alguien soportaría? Nunca había visto a la hada mayor así, no estaba molesta, sino sorprendida y asustada. ―Te pido mil disculpas por el comportamiento de tus hermanas, espero puedas aceptarlas y que tomemos medidas para mejorar esto―en ese momento Yoongi se dio cuenta del poder que tenía sobre esa hada, lo que significaba realmente el que él se fuera. ―Preferiría el poder mantenerme en un hogar provisional, el cual mi amigo el hechicero me ayudó a encontrar―la hada demostró pánico en su rostro, sin embargo, esperó a que el hada terminara. ―estaré siempre a disposición del bosque ante alguna emergencia, pero prefiero el no mantenerme aquí. La hada mayor no estaba del todo satisfecha, pero no podía hacer algo que causara molestia en el hada, ya que si él se iba, el bosque estaría perdido ante cualquier adversidad. ―Está bien, te concederé eso―le dijo con un poco de temor. ―pero por favor debes estar pendiente al llamado que haga por medio de tus alas. El hada sonrió en victoria cuando su petición fue aceptada, pensando que fue un poco más fácil de lo que pensó. ―Muchas gracias, hada mayor―se levantó del asiento e hizo una pequeña reverencia. La hada mayor le imitó. Cuando Yoongi salió de la sala, Lee Soonkyu respiró hondo. Agitó sus grandes alas para llamar a su secretaria. La hada regordeta voló lo más rápido que pudo, llegando a la sala en poco tiempo. ―Mándeme, hada mayor. ―Necesito que llames al elfo Jeon Jungkook. Que me espere fuera de la entrada del árbol―la secretaria asintió y voló de vuelta a su lugar, sabiendo que el elfo estaba cerca. Soonkyu no temía que el hada completa hiciera algo, pero hace un tiempo había escuchado rumores entre las hadas y ella necesitaba confirmarlo. Claramente lo haría, mandando al mejor elfo que tiene la tropa.                                                                                           •••     Sentía sus pies doler como nunca. La clase de ese día había sido matadora, tanto, que durante el trabajo tuvo que pedirle ayuda a uno de sus compañeros para no caer en medio de la cafetería y asustar a los clientes. Pensó por un momento que un buen masaje de pies le haría bien, recordando con tristeza que Yoongi ya no estaba con ellos, al menos no por un buen tiempo. Cuando entró al departamento Suga le recibió con maullidos lastimeros, el pobre minino se había acostumbrado a los mimos constantes del hada y ahora que se había ido, nadie podía rascarle la cabecita cada vez que quisiera. ―Buh, yo también extraño a Yoongi―dijo bajito mientras cargaba al pequeño gato, llevándoselo consigo a la habitación, donde seguramente estaría Taehyung. Una sonrisa confundida surcó por su rostro cuando vio a su pelirrojo amigo acostado boca abajo sobre la cama, sus extremidades extendidas, como una estrella de mar. ― ¿Estás dormido? ―preguntó, dejando su mochila en el suelo sin mucho cuidado. ―No, pero no pienso moverme de mi posición actual―Jimin bufó y se acomodó como pudo en el espacio restante, agradeciendo el que Yoongi le haya pedido a Namjoon agrandar la cama. Ay, Yoongi hyung. ―No entiendo por qué estás así ¿se te arruinó tu cámara de nuevo? ―Taehyung negó y señaló con su mano izquierda la laptop vieja que tenía su mejor amigo para hacer sus tareas. Movió el dedo sobre el panel del puntero y la pantalla se encendió, mostrando una página con dibujos extraños. " ¿Qué pueden simbolizar los anillos de plata para los elfos? " Jimin se extrañó al leer el título, comenzando a leer. "No sabemos con certeza si estos seres tienen algún significado importante sobre este material y el hecho de convertirlos en anillos. Sin embargo, en la historia de la mitología, cuenta sobre cómo los elfos fabricaban estos anillos con sus propias manos, para entregárselo a aquel par de su r**a que quisiera cortejar..." Jimin frunció el ceño y miró a su amigo, interrogante. ― ¿Por qué estás leyendo esto? ―preguntó con curiosidad, sorprendiéndose cuando Taehyung levantó su mano derecha. Viendo específicamente su dedo índice. ― ¿¡Jungkook te dio eso!? El pelirrojo despegó su rostro del colchón y se sentó, asintiendo con un puchero. ― ¡Eso significa que le gustas y quiere cortejarte! ―Jimin se emocionó y dejó a Suga en la cama, acomodándose frente a su mejor amigo. ― ¿qué tiene de malo, no te atrae? Taehyung se mordió el labio, sabiendo que ese no era el problema. ― ¡Vamos, tienes que admitir que te atrae! ―Jimin comenzó a pellizcar las costillas del menor, quien no estaba de humor, realmente. ― ¡No le puedo gustar, a él le...! ―se cubrió la boca cuando sintió que estaba a punto de cagarla. Le prometió a Jungkook que no le diría a Jimin su gusto por Yoongi, ya que las cosas podían ponerse muy incómodas y preferían callar. El rubio se quedó quieto por el grito, mirando atentamente al menor debajo suyo. ― ¿A él qué? ―Taehyung negó mientras se acomodaba sobre la cama, quitando a Jimin con cuidado. ―N-nada. Sé que no le agrado y por eso no es posible esto. Quizá lo dejó por error. Porque a él le gusta Yoongi. No puede gustarle otra persona tan rápido. Pensó con molestia, no quería soltar aquellas palabras, no era correcto. ―Sí le agradas, ayer te hizo un masaje en los pies. No cualquiera hace algo así―Jimin no comprendía la actitud de Taehyung. Sabía detectar cuando su amigo le mentía o trataba de ocultar las cosas, después de todo, siete años de amistad no eran poca cosa. ―Dejemos el tema de lado ¿sí? mejor veamos qué es comestible para la cena. Jimin dejó pasar el tema esa vez, pero averiguaría lo que pasaba entre el elfo y su mejor amigo. Tal vez podría ayudarles, darles un pequeño empujoncito.
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