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3047 Words
Jin se movilizaba incómodo en su lago, nadando por todo el lugar ante los nervios que su cuerpo sentía. Suran le había contado lo que las hadas del consejo le habían pedido y sabía que eso no terminaría ahí, porque Yoongi no regresaría al bosque así como así, menos desde que había comenzado a aceptar sus sentimientos por Jimin. Le preocupaba, porque sabía que él tendría un poco de culpa si le pasaba algo a Yoongi o a Jimin, ya que él había sido quien comenzó a juntarlos más de lo que ellos deseaban en ese momento. No había hablado con Namjoon desde que habían vuelto al bosque. El hechicero le había dejado en su lago y el tritón se había hundido al fondo sin más, no sintiéndose listo para enfrentar a su pareja, aún cuando ya ha pasado un largo tiempo de su pelea. Siempre le había dicho al moreno que odiaba que le gritaran, detestaba que las personas le trataran como imbécil por no saber algunas cosas que otros sí. Quizá por eso se había resentido con su pareja más de lo normal. Nadó hacia la superficie y apartó su cabello de su rostro, notando que Namjoon estaba fuera de casa, sentado en la orilla del lago. Se sonrojó cuando la mirada del moreno se posó en él, pensando en que quizá sería mejor idea el volver al fondo, tal vez hablar con Ronie para que le ayudara a saber información sobre lo que las hadas del consejo hablaban. Ambos se vieron a los ojos por varios segundos, siendo el tritón el primero en romper el contacto visual, moviéndose para sumergirse nuevamente. ―Amor, espera...―el tritón se detuvo de golpe y vio al hechicero con atención, manteniendo una distancia prudente. ―necesitamos hablar, no quiero que las cosas sigan así por más tiempo. Jin se mordió el labio inferior y asintió, comenzando a nadar lentamente hacia su pareja, quien se mantenía con las piernas cruzadas en la orilla. Cuando el tritón se acercó, Namjoon suspiró con cansancio, quitándose sus sandalias y dejándose caer al lago, quedando al lado de su pareja, ambos al mismo nivel. ―No hemos hablado en casi tres meses ¿te parece algo normal? ―Namjoon carraspeó cuando se dio cuenta que sus palabras habían salido bruscas, suspirando cuando su pareja se alejó. ―lo siento, es solo que me frustra el que nuestra relación esté tan mal por una pelea sin sentido, algo que ni siquiera nos involucraba a nosotros. Jin tenía un oído más agudo que los humanos, por lo que cualquier tono de voz más alto del normal, le molestaba, teniendo que alejarse de Namjoon. ―Sabes que no fue el tema de Jimin y Yoongi lo que me hizo tomar distancia. Fue la forma en la que me trataste desde que te conté lo que quería hacer―Namjoon no comprendía, si era completamente sincero, para él no había tomado alguna actitud grosera, en ningún momento. Al menos no lo quería recordar. ― ¿Qué fue lo que hice para que me ignoraras durante tanto tiempo? ―ruinas, en su mente sabía que estaba tomando de mala forma la oportunidad que Jin le había dado para hablar, pero las palabras salían de forma impulsiva. ―Que me trataras como un idiota y luego me gritaras por algo que sucedió sin que yo tuviera el control―El hechicero intentaba recordar, de verdad que sí, pero no sabía si él era muy antipático o su pareja muy sensible. "―Está de más preguntar si esto fue por culpa tuya, no quiero que me digas nada―Namjoon restregó sus manos sobre su rostro, suspirando cansado―además de que tu plan fue un completo fracaso; la casa de Yoongi está destruida, Suran casi muere e incluso, muchos peces globo estuvieron en peligro por tu culpa ¡todo por tu absurdo plan de unir a Yoongi con un humano!" "―Te dije que tu plan me parecía muy malo de primeras, sabes que Yoongi jamás estaría con un humano y mucho menos se quedaría en casa de uno, es algo ridículo el exponerlo así de esa forma, solo porque querías que fuera pareja de Jimin―Jin sintió sus ojos picar, Namjoon tenía razón, había sido muy tonto." ―Bien, debo admitir que sí te grité y que estuvo muy mal, pero aún no entiendo por qué dices que te traté como un idiota, porque no lo hice―Jin comprendía, Namjoon estaba molesto y estaba sacando todo lo que se contuvo en esos tres meses de lejanía. ― ¿Recuerdas cuando casi me matas? ―el hechicero tragó duro cuando el tema que tanto le dolía salió a la luz. ― ¿Recuerdas que ese día aplicaste un hechizo que hizo que mi cola perdiera las escamas, una a una? ― ¿Por qué sacas ese tema a la luz? ―Namjoon quería irse, no quería seguir escuchando. ―Ese día Yoongi y Jungkook te estuvieron recordando siempre lo descuidado que habías sido al aplicarme un hechizo que no habías probado y del cual no estabas seguro. Te molestaste con todos por varias semanas porque te restregaron en la cara lo que habías hecho mal y lo peligroso que fue tu imprudencia. Claro que lo recordaba, ese día había pensado en que aquel hechizo lograría darle las piernas a su pareja de forma permanente, sin embargo, había sido un total fracaso. El hada y el elfo llenos de preocupación, le gritaban y recordaban lo imprudente que había sido y lo irresponsable que era, se había molestado mucho, porque la culpa carcomía su pecho, siendo suficiente como para que otros le echaran en cara mil veces, más la culpa que tenía. En cambio, Jin, quien había sido el afectado en su imprudencia, le había besado y recalcado que no debía sentirse mal. Todo lo contrario a lo que él había hecho. ―Yo me sentí igual que tú ese día, Suran y los peces globo casi mueren por mi culpa y yo estaba consciente de ello, no necesitaba que mi pareja me gritara y me llamara ridículo por lo que había pasado―ahora comprendía, colocando ese terrible, pero acertado ejemplo. ―y por eso me enoja que aún me trates así de enojado. Por eso me alejé, para que te relajaras y no dijeras algo de lo que te arrepintieras después. No me alejé por ti, me alejé para protegerme a mí mismo. ― ¿Dejaste de sentir algo por mí en el tiempo de separación? ―aunque se tomara esa pregunta como algo fuera de lugar, se sabía que las sirenas y los tritones podías desligarse de sus emociones por ciertas circunstancias. Si alguien lastimaba a una sirena y esta poseía algún afecto sobre él, ella era capaz de olvidar cualquier emoción sobre ese ser y retomar su fría naturaleza de sirena. Pero SeokJin no tenía una simple emoción por Namjoon, era totalmente diferente y sus emociones no eran tan fáciles de eliminar como lo haría en cualquier otro momento. ―Sabes que no, deja de preguntarlo―Jin lanzó un poco de agua hacia el rostro de Namjoon, haciendo que este hiciera una mueca y comenzara a reír. ― ¡No me tires agua, es salada y mis ojos arden! ―Jin soltó una pequeña carcajada al ver el rostro afligido del moreno, felicitándose a sí mismo por quitarle tensión a la situación. ―Uh, pobre Namie―el tritón nadó hacia su pareja y comenzó a quitarle el agua del rostro, sonriendo y riendo a carcajadas cuando el moreno le vio con sus pequeños ojos rojos. ―Ya, me lo merezco―Namjoon abrazó al tritón de la cintura y lo apegó en un abrazo necesitado, lo había extrañado demasiado y agradecía que el mayor no lo dejara una vez más por su boca suelta. ―te extrañé, mi amor. Jin sonrió y agitó ligeramente su cola por debajo del agua, despegándose ligeramente de su pareja y tomando el rostro del contrario en sus ásperas manos, juntando sus labios después de tanto tiempo. Jin agradecía el que Namjoon fuera inmune a los besos de tritón, porque no sabía cómo aguantaría el besarle con tal de no marearlo. Cuando se separaron, juntaron sus narices en un pequeño beso esquimal, ambos sonriendo felices. ―Ahora que todo está bien, debo confesar que en estas semanas que me dejaste tuve una pequeña catarsis―el tritón sonrió enternecido y dejó un beso en su mejilla. ― ¿Cómo no te arrancaste el cabello sin mí aquí? ―el hechicero rodó los ojos con gracia, a su vez reconociendo que el tritón tenía razón, no tenía idea del cómo no se había muerto del estrés. ―Porque aproveché ese momento de crisis para trabajar. Gracias a eso ahora tengo el hechizo correcto para darte piernas para siempre―Jin abrió sus ojos y boca con sorpresa, siendo la reacción que Namjoon esperaba recibir. Después de más de tres años de pruebas y fallos, lo había logrado.                                                                                           •••    Yoongi masajeaba los pies de Taehyung mientras Jimin preparaba la cena en la cocina. Después de varias súplicas del humano pelirrojo, había caído ante los pucheros del menor, pensando que después de todo, se lo debía. El día anterior había masajeando los pies de Jimin y este le había agradecido con un pequeño beso en su mejilla, lo que logró que su rostro se coloreara durante toda la noche, recibiendo algunas burlas disimuladas de Taehyung. "Uh, Yoongi hyung se colocó del color de sus tomates." Apretó ligeramente el pie del menor cuando recordó sus palabras burlonas, ganándose un pequeño jadeo, ya que no había sido brusco. Las alas de Yoongi sintieron un pequeño escalofrío surcar hasta su espalda, logrando que detuviera sus manos y viera hacia la puerta de la entrada. Eso solo pasaba cuando otra hada se acercaba, específicamente cuando era una hada conocida. ¿Suran? La puerta fue golpeada fuertemente tres veces, logrando que Taehyung se sobresaltara y abriera los ojos. Jimin saliendo de la cocina con sorpresa y su delantal de cocina puesto. ― ¡Min Yoongi, abre esta puerta! ―la voz aguda de Suran de dejó escuchar con fuerza, haciendo que Jimin y Taehyung sonrieran, el pelinegro corriendo hacia la puerta para abrirle a su amiga hada. Al contrario de lo que Jimin pensó, Suran no le abrazó de forma efusiva, sino que pasó completamente de él y caminó con molestia hacia Yoongi. ― ¡Ugh, hada idiota! ―la castaña tomó el ala de Yoongi y la elevó, causando que el rubio se quejara y se levantara con una mueca de dolor. ― ¡Ay, ay, duele! ―Taehyung puchereó cuando su masaje fue interrumpido, sollozando porque recién había comenzado y sus pies seguían doliendo. Jimin veía todo con una ceja alzada, sobresaltándose cuando Jungkook se asomó por la puerta, entrando después de saludarle con una pequeña reverencia. ―Lo siento hyung, intenté que se quedara en el bosque para tratar el tema yo, pero se colgó a mi como garrapata y me obligó a traerla―el hada seguía quejándose del dolor que le causaba el que tiraran de sus sensibles alas, despistando a Suran con un ventarrón, logrando zafarse. Jimin cerró la puerta y sonrió con ternura cuando Yoongi corrió hacia él, escondiéndose detrás de su cuerpo, sobresaliendo aún así al ser más pequeño que él. ― ¡El consejo te está buscando, Yoongi! ¿no recordabas que tienes que rellenar la asistencia mensual? ―Suran se encontraba exaltada, moviendo los brazos de forma exagerada mientras regañaba al hada. El mayor se sobresaltó al escuchar aquello, se le había olvidado por completo. Taehyung veía todo con el mismo puchero de antes, masajeándose sus pies de forma perezosa, ya que antes de la intervención de los seres, estaba comenzando a dormirse. Jungkook se sentó en el sofá frente a él, viéndole con una ceja alzada. ― ¡Sabía que sería por despistado, se supone que debes disimular el que no estas en el bosque, ni siquiera has quitado las cintas de construcción de tu casa! ―Jimin vio al hada con las cejas alzadas. No sabía que su casa había sido reparada, Yoongi no le había comentado. Al no conocer la arquitectura en el mundo de las hadas, no estaba seguro de cuánto tiempo se tardarían en arreglarla, por lo que en su ignorancia, pensaba que la casa aún no estaba en condiciones. Aunque, si era realista, no le molestaba en lo absoluto tener al hada en su humilde departamento. ― ¿Puedes relajarte? se te caerá el cabello por el estrés―Suran giró sobre su lugar lentamente, sus ojos abiertos y una sonrisa estática en su rostro. ―Tuve que ir a dar la cara por ti, inventar alguna excusa que tuviera sentido y casi me cagué sobre mi ropa al pensar que te habían descubierto ¡y ahora me dices que me calme! ―Yoongi volvió a esconderse detrás de Jimin, ya que el menor se había movido. ―Suran Noona ¿Yoongi tiene que registrarse mensualmente? ―la hada asintió con el cabello despeinado, lanzándose al sofá libre. ―Yoongi no es un hada normal, él es importante en el bosque. Si una guerra se desata, Yoongi es el único que no tiene limitaciones sobre sus poderes, las otras hadas somos inútiles en esos momentos―Jimin entendió, pensando en que no debía poner el bosque en peligro por mantener al hada en su hogar. ―por lo que tiene que registrar su presencia todos los meses. Taehyung pensaba mientras masajeaba sus pies. Si Yoongi es un hada importante ¿existe la posibilidad de que las reglas sean más flexibles con él? Si tanto le requerían en el bosque, podrían tomar algunas excepciones con él. No lo sabía, desconocía de las leyes de un bosque. Se sobresaltó cuando el elfo se sentó frente a él en el sofá largo, el menor tomando la crema que anteriormente usaba Yoongi, comenzando a masajear los pies del pelirrojo con un sonrojo en su rostro. ―Uh, Jungkook. No es necesario que lo hagas―el elfo ignoró el comentario y siguió con los masajes en los pies del contrario, sonriendo con satisfacción cuando Taehyung jadeó gustoso, acomodándose nuevamente en el sofá. ―Sabes que me encanta que ahora te lleves bien con los humanos, pero debes recordar que tienes algunas obligaciones en el bosque y el registrarte es uno de ellos―el hada asintió de acuerdo, tomando disimuladamente la mano de Jimin, quien la tenía tras su espalda. ―Iré mañana a llenar los registros ¿qué les dijiste que hacía? ―Suran no pasó de largo el detalle de las manos entrelazadas, pero prefirió no comentar sobre ello. ―Les dije que estabas visitando a las otras hadas completas en los bosques vecinos, aun no entiendo cómo me creyeron, si eres el hada más huraño del mundo―Yoongi frunció el ceño y vio a su amiga cerrar los ojos. ―No es verdad, eres muy lindo―susurró Jimin cerca del rostro del pálido, haciendo que sus mejillas tomaran algo de color y su unión de manos se reforzara. ―P-podemos ir mañana―habló adormilado Taehyung, pensando en que las manos de Jungkook eran mucho mejores que las de Yoongi, aunque no lo admitiría en voz alta. ―No creo que sea buena idea―habló por primera vez el elfo, llamando la atención de todos, en especial porque estaba masajeando los pies de Taehyung. ―por la mañana recibí un llamado en una de las oficinas del árbol central, esas que tienen el tamaño humano. Una hada de luz llamada Chou Tzuyu me llevó el perfil de Yoongi, pidiendo que mandara a las tropas a buscarlo. Yoongi agitó las alas al escuchar ese nombre, claro que conocía a esa hada de los cojones. Esa chica siempre le miraba de forma grosera durante las fiestas del bosque, además que siempre le vigilaba de cerca con su estúpida tabla de notas, como si anotara cada cosa que él hacía. Sabía que ella le odiaba por ser diferente a las demás hadas, por lo que no le extrañaba. ―Me dijo que tiene sospechas de que interactúas con humanos, me contó sobre el día de la fiesta, cuando colocaste las alas falsas en ellos. Ella lo notó fácilmente―Suran no sabía ese detalle, por lo que escuchaba todo con mucha atención. ―le dije que ustedes eran hadas registradas de bosques lejanos, hadas protegidas, por lo que sus alas habían sido dañadas y estaban en proceso de recuperación, ya hemos tenido casos similares. Todos de sorprendieron por la facilidad del elfo al mentir, todos pensando que Jungkook estaba mintiendo por el hecho de ser Yoongi, ya que él se tomaba muy en serio su trabajo. ―Ella se veía algo apenada, pero creo que no se tragó la mentira completa, por lo que yo tendría cuidado―Taehyung puchereó cuando su pie fue dejado de lado, haciendo un pequeño sonido y acercando el otro pie al elfo, quien le miró con las mejillas rosadas y continuó con el masaje. ―Esa hada siempre está jodiéndome la vida, pareciera que tiene una obsesión conmigo, siempre está vigilándome y anotando todo lo que hago o digo. Incluso la vi anotar cuando le saqué el dedo del medio. ― ¿Tus padres no te castigarán si se enteran que mientes? ―preguntó Suran entre el silencio, dirigiéndose al elfo. El menor tragó duro, sabía que si incumplía con su deber y cubría ilegalidades como aquella, sería desterrado del bosque o asesinado, depende del humor de sus progenitores. ―Espero que no lo hagan, no pienso cubrirlos en nada más. Yoongi tenía que idear un plan, esa hada arruinaría todo si se entera que está viviendo con humanos, por lo que debía tener mucho cuidado con ella. Además, Yoongi confiaba en Jungkook, siempre fue un gran amigo, pero no estaba del todo seguro que le cubriera si sus padres se llegaran a enterar. El elfo era muy manipulable cuando de sus padres se trataba y no dudaría en traicionarlo.
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