Las manos de James recorrieron con lentitud los muslos de Kristen, volver a sentir su piel debajo de su tacto era algo que anhelaba cada noche mientras servía un vaso de whiskey y observaba por su gran ventana. Las semanas en las que James se culpó por el pesar de Kristen fueron devastadoras, días completos en los que su mente estaba invadida de pensamientos crueles, porque Patrick moría en cada uno de ellos. Y las noches en la soledad de su gran mansión eran largas y llenas de agonía al saber que Kristen no estaba en sus brazos. Con obstante, cada pensamiento referente a Patrick fue borrado de la mente de James porque ese momento era solo de ellos. James acarició la piel de Kristen, las yemas de sus dedos hicieron su piel achinarse y un primer gemido salió de la boca de ella. —Quiero e

