—La verdad no me gustan, pero quise venir por —se queda en silencio— para ver de qué se trataba. Peri para serte sincera no me gustó para nada, prefiero estar encerrada en mi cuarto con Haris.
—¿Haris? ¿Tu mascota? —pregunta Tommy frunciendo el ceño.
Backery ríe —¡No! —carcajada— es mi guitarra, así la nombre, es una Fender eléctrica, no sé si sabes de guitarras.
—¡Algo se! —sonríe— la mía es una Gipson.
—¿Tocas la guitarra? —oregunta Backery asombrada.
—¡Claro! ¿Por qué la sorpresa?
—Es que no tienes cara de tocar la guitarra, ni de qué te guste este tipo de música —le responde.
—Nunca juzgues a nadie por las apariencias —ríe— mi padre me la compro cuando tenía nueve años, según el “era el mejor regalo que un niño podría recibir” en el momento en que la vi, no me gustó mucho, pero cuando aprendí a tocarla, fue que le agarre algo de amor.
—¿Cómo se llama tu guitarra? —le pregunta Backery.
—La verdad, nunca pensé en colocarle algún nombre —sonrie y la ve a los ojos.
—Bueno, deberías considerarlo, es divertido y más ameno cuando le tienes un nombre.
—Si, supongo, pensaré en uno, y cuando lo tenga, te lo comento ¿Te parece?.
—Si, me parece —responde Backery sonriendo, la verdad nunca pensó que podría tener una conversación de esa manera con Tommy, uno de los chicos más codiciados de la secundaria.
En ese momento una chica muy atractiva sale de adentro de la casa.
—¡Tommy! ¡Tommy! —grita la chica alargando su cuello, para buscarlo.
Tommy inmediatamente voltea hacia esta chica, y luego ve a Backery.
—Bueno Backery, fue un placer conocerte, me tengo que ir —dice bajándose del muro donde estaba sentado.
—Adiós— le responde Backery mientras una curva su labio.
Tommy va caminando hacia adentro cuando de pronto se voltea.
—Por cierto, no sigas bebiendo de esa manera, o tendré que auxiliares otra vez —guiña su ojo.
Backery se ríe con un poco de vergüenza.
—Tranquilo, no lo volveré hacer —responde está.
Al entrar a la casa, esta chica toma la mano de Tommy mientras ve de forma extraña a Backery.
—¿Qué hacías con esa chica tan rara? —le pregunta.
Tommy voltea y ríe, antes de desaparecer detrás de la puerta.
Backery vuelve una vez más a estar sola, en ese instante vuelve a recordar a Brad con Addison, lo que la hace exasperarse. Se baja de aquel muro y sale del jardín de la casa, caminando de regreso a la suya.
«¡Yo pensaba que Brad era distinto, ¡Pero no! ¡Es igual a ellos! ¡Es igual a todos!» piensa mientras sus ojos se llenan de lágrimas.
Al llegar a casa, está abre la puerta y la tira con mucha fuerza, haciendo que se escuche por toda la casa. Su madre aparece rápidamente.
—¡¿Qué paso?! —pregunta asustada— ¿Backery? ¿Qué haces aquí? —pregunta al notar que se trata de ella— ¿No encontraste la dirección?
Backery la ve a la cara, tiene muchas ganas de llorar, por lo que corre hacia el pecho de su madre, y allí descarga todo lo que está sintiendo.
—¿Qué pasa mi amor? ¿Qué te ocurre? —pregunta su madre mientras siente los brazos de Backery apretarla con fuerza.
—¿Por qué a mi mamá? ¿Por qué? —duce mientras llora.
—¿Qué pasó hija? ¿No entiendo? —le responde esta, tratando de entender el por qué Backery regreso tan alterada —¿No conseguiste a Brad?
Backery se aleja un poco de su madre, y la ve a los ojos, con su mirada triste —¡Si mamá! Y estaba con Addison, ellos se estaban besando —seguido de esto, Backery corre hacia su habitación, la cual cierra con llaves.
Su madre se queda en la sala, con el corazón roto, pues se siente frustrada al no poder ayudarla, en ese mentó entra Michael.
—¿Qué pasa? ¿Por qué tienes esa cara? —le pregunta a Alisa al verla tan afligida.
—Es Backery mi amor, la invito un chico a una fiesta, y ella se fue muy contenta, pero al llegar allá, lo vio besando a otra chica.
—¡Oh! ¡Entiendo! —responde este bajando la mirada— iré hablar con ella.
—No creo que sea una buena idea en este momento, ella está muy afectada, yo creo que lo mejor es que la dejemos sola y más tarde hablamos con ella.
Backery entra a su cuarto y agita la puerta fuertemente, corre hasta su cama donde se acuesta, y empieza a llorar.
Al rato ya calmada, está busca a Addison en las r************* , para ver si público alguna foto de la fiesta. Y para su sorpresa, se consigue la foto del instante en que ella y Brad se abrazaron, la cual estaba acompañada de un texto.
"Mi nuevo campeón" seguido de un emoji de carita con corazones en los ojos. Backery inmediatamente lanza el teléfono al suelo, con mucha frustración.
Acostada, sin poder dormir, escucha que alguien toca la puerta.
—!Pon! ¡pon! ¡pon! ¡Backery! ?estás despierta? !soy yo! papa —pero ella no se levanta, al contrario se envuelve en sus sábanas, ya que no quiere hablar con nadie.
Al ver que Backery no responde, Michael abre la puerta, para revisar que ella esté bien, este se asoma con cuidado por la puerta, pero al verla dormir, entra con mucho cuidado, se inclina hacia ella y le da un beso en la cien.
—No sabes cuánto te amamos, eres y siempre serás mi princesa —escucha Backery que su padre le dice al oído, pero está no se mueve, haciéndose la dormida.
Michael apaga la luz, para que ella pueda descansar con tranquilidad, y sale del cuarto.
A la mañana siguiente Alisa está en la cocina, preparando el desayuno favorito de Backery. Tostadas de pan, con crema, miel y fresas, la fruta preferida de Backery, ella lo prefiere en casi todo, incluyendo helados, sirope, jugos, pasteles, incluso en shampoos y cremas para el cabello.
Alisa coloca una tostada, luego le añade crema y fresas, una capa de cada una, luego coloca otra tostada, a la cual le espolvorea azúcar y por último la miel. Aquello queda como para la realeza.
Backery al bajar, ve que en su puesto, está este delicioso plato esperándola solo a ella.
—Hola hermosa ¿Cómo amaneces? —le pregunta su padre, intentando levantarle los ánimos, ya que su rostro refleja que no está nada contenta, con los ojos un poco hinchados, que demuestra que estuvo llorando.
—Bien papa —responde está un poco apagada, se sienta frente al plato de comida, pero lo ve sin mostrar ni las mas mínimas ganas de probarlo.
—Te prepare tu desayuno favorito, ¿Te gusta? —le pregunta su madre.
—No tengo hambre —reponde desanimada.
Esto impresiona mucho a sus padres, ya que ni estar enferma, o con algún dolor, le impidió a Backery que se comiera su plato favorito. Alisa ve a los ojos a Michael, con una mirada triste.
—Es tu plato favorito amor —le dice Alisa, tocándola por el hombro.
—Lo se mamá, y gracias por prepararlo, pero no tengo nada de ánimos.
—Debes comer mi cielo, sabes que eso te hace daño, aunque sea comete la mitad, y el vaso de jugo —le dice su padre tocando su mano, pero está arruga el rostro en señal de negación— solo un poco, insiste.
—Esta bien papá —le responde Backery.
Una vez terminado de desayunar, está se monta en el auto de su padre, y se coloca los audífonos, pues no quiere hablar con nadie en ese momento.
Su padre la ve, pero no dice nada en todo el camino.
—¡Que tengas un lindo día amor! —le dice Michael al dejarla frente a la escuela— recuerdas que eres valiosa, no importa lo que los demás digan, tu eres mi princesa —le guiña un ojo, acompañado de una sonrisa.
Esta ve hacia el frente y después de tomar mucho aire, camina hasta llegar frente al salón de clases, está se detiene, con ganas de regresar al auto y decirle a su padre que no se siente bien, y así poder quedarse en casa. Pero de igual manera sabe que debe afrontar esto en cualquier momento, por lo que decide entrar a clases, y hacer como si nunca hubiese ido a la fiesta de Addison.
Esta pasa, y su mirada se posa inmediatamente en Brad. Al sentarse este la saluda como si nada.
—Hola Backery, debiste ir a la fiesta de Addison, estuvo ¡Ufff! ¡Qué te cuento! La hubieses pasado muy bien conmigo —le dice este muy animado y sonriendo
Backery se acomoda en su puesto, y deja su mochila a un lado.
—¿Ah sí? ¿Y qué pasó? Cuéntame ¿Qué hiciste que fuera tan maravilloso? —le pregunta Backery, viéndolo fijamente a los ojos, sin demostrar el más mínimo sentimiento de la tristeza siente.
—Addison es una chica increíble, la verdad es todo lo contrario a lo que se ve, es una…
—¡Idiota! —dice Backery entre sus dientes, interrumpiendo a Brad.
—¿Qué dijiste? —le pregunta Brad, sin haber podido escuchar con atención, lo que ella dijo.
—Nada, que tienes razón, sigue, cuéntame más —le responde Backery con un sonrisa.
En ese momento entra Addison al salón, y después de saludar a su amiga Nicole, camina hacia dónde está Brad, ignorando por completo a Backery, está se interpone entre sus asientos.
—¡Hola cariño, ¿Cómo amaneciste hoy? —le pregunta, inclinándose para darle un beso en la mejilla.
Backery respira profundo, aguantando las ganas que tiene de empujar a Addison para que caiga al suelo.
—Recuerda que al salir del colegio iremos a mi casa, para terminar el proyecto —añade Addison.
Backery se voltea rápidamente hacia Brad.
—¿Entonces no haremos lo de siempre? —le pregunta, ya que los últimos lunes, habían estado conociendo varios sitios de la ciudad al salir de la escuela.
—No —responde este, viendo a Addison— hoy tengo cosas que hacer.
—Esta bien, yo entiendo —dice Backery bajando su mirada.