Y es allí cuando por fin pasa, Tommy besa los labios suaves, y finos de Backery. Esta la toma por la cintura y la acerca a el, mientras le da un dulce y tierno beso.
Backery siente que sus piernas se desvanecerán en cualquier instante, su corazón laten tan fuerte y tan rápido, que retumba en sus oídos, el momento que ella pensó que nunca sucedería está pasando. Cuando de pronto un mundo de inseguridades viene a su mente. Y esta se separa de Tommy.
—Lo que todo, tu y yo no podemos estar juntos —le dice Backery a Tommy dándole un leve empujón por el pecho.
—Pero ¿Por qué me alejas de ti? —pregunta Tommy— tu sentiste lo mismo que yo. Y te diré que he besado a muchas chicas, pero ninguna me ha hecho sentir como tú.
—¡Ya basta Tommy! Tu te irás a la universidad dentro de poco, no tiene caso que esto continúe —le dice Backery alzando un poco la voz
—¿Segura que es solo por eso? ¿No hay otra cosa que te gustaría decirme? —pregunta Tommy, acercándose a Backery. Viéndola a los ojos.
Por un momento Backery tiene la intención de controlarle su más grande secreto, pero esta baja su mirada y no dice nada.
—Backery, yo lo sé todo, me di cuenta desde el día que te madrastra en la fiesta, cuando te ayude a sentar en el muro, la vi.
—¿De qué estás hablando? —le pregunta Backery confundida, está quitas sus mano de Tommy. Y se da la vuelta, mientras que te miedo de lo que pudiera decir.
—Tu prótesis, está en tu pierna izquierda, siempre lo supe,
Backery al escuchar que Tommy sabía si te su prótesis, se voltea para ver su rostro.
—¿En serio lo sabías? —le pregunta con sus ojos empañados de lágrimas.
—¡Si! pero no me importó, yo quería conocerte, saber quién era la verdadera Backery Thompson, ¿y sabes que? Me ha encantado, y ya no puedo ¡No sé cómo sacarte de mi cabeza —dice llevando su mano hacia su frebte— todo el día pienso en ti, te has metido como no tienes idea dentro de mi.
—¡Por favor Tommy, no sigas! Tu no puedes sentir lo que dices, esto no puede ser —le dice Backery con lágrimas en sus mejillas— el tu y yo es un imposible así que por favor, llévame a mi casa, y ya no quiero hablar más sobre el tema
—¡Pero Backery! —le dice Tommy, intentando seguir hablando con ella.
—Pero nada, quiero irme ahora —Backery voltea hacia un lado, y observa que va pasando un taxi, por lo que ella corre y lo para, montándose en el.
Tommy intenta detenerla, pero está ya se ha ido. Backery tiene el corazón partido, hubiese preferido que eso nunca pasará, ella no quiere que Tommy tenga que lidiar con las burlas, las miradas raras y señalamientos de la gente, que aún no se adaptan a ver a una persona diferente a ellos.
Backery llega a su casa, con su rostro lleno de lágrimas, está abre la puerta casi sin aliento, de pronto se empieza a sentir muy cansada. Al entrar a la casa está ve a su madre, intenta llegar a ella, pero sus piernas no responden, de pronto su vista se nubla y siente como cae al piso. Lo último que escucha antes de cerrar sus ojos es un grito fuerte que poco a poco se va alejando.
¡BACKERY! ¡BACKERY! —grita su madre al verla en el suelo— ¡MICHAEL! ¡MICHAEL! ¡AUXILIO!.
El padre de Backery, baja rápidamente las escaleras al escuchar los gritos de Alisa, pero este al verla en el suelo, se apresura a tomar las llaves del auto, las cuales les da a Alisa para poder cargar a Backery, la cual se encuentra inconsciente tendida en el suelo.
Este la carga en sus brazos, recordando el primer día que la tomo por primera vez. Corren hacia el auto y aceleran directo al hospital.
—¡Por favor! ¡Ayúdenos! —dice el padre de Backery, con ella en sus manos, a las enfermeras del lugar.
—¡Traigan una camilla! —grita unas de las enfermeras. De inmediato, un chico joven trae la camilla, dónde acuestan a Backery, quien aún está inconsciente.
—¿Qué le pasó? ¿Por qué está inconsciente? —pregunta la enfermera.
—No lo sé —responde la madre de Backery llorando— ella entró a la casa, y luego de cerrar la puerta, se derrumbó.
—¿Ella tiene algún antecedente? ¿Ha sufrido de algo alguna vez? —pregunta la enfermera.
—Ella sufrió de osteosarcoma cuando tenía nueve años, y por eso perdió su pierna izquierda —le explica la madre mientras Michael la abraza— ¡Por favor! Ayudarla.
A Backery se la llevan al interior del hospital, no dejando pasar a sus padres. Estos se quedan en la sala de espera angustiados, sin saber que sucedía con Backery.
Al pasar, aproximadamente una hora, todavía no tenían noticias de ella, cuando de pronto sale un hombre alto, con bata blanca que los llama.
—¡Familia Thompson! Por favor —die este con voz alta.
En seguida los padres de Backery corren hacia el, para recibir noticias sobre ella.
—Nosotros doctor —responde Alisa— yo soy su madre y el es su padre —agarra la mano de Michael— ¿Cómo está Backery?
—Bueno —duce acomodando sus gafas, con una libreta en la mano— le estamos haciendo una serie de exámenes, su pulso estaba muy débil, es por eso que debemos realizar estos exámenes, para saber cuál fue la causa.
—¿Pero como está ella? ¿Ya despertó? —pregunta Michael.
—Si, despertó hace un momento, y está preguntando por ustedes, así que ya pueden pasar a verla —les dice el médico, indicándoles el lugar en donde ella está.
—Debido a su historial médico, debemos realizar una serie de exámenes muy específicos, por lo que ella tendrá que quedarse interna unos días —explica el doctor.
—Esta bien doctor, haremos todo lo que usted diga, con tal de ver a nuestra hija sana —responde Michael.
Pasan los días, y Backery se queda interna en el hospital, ya que estaba descompensada, y ha la bajado un poco de peso, cosa que preocupaba al médico.
Son ya los últimos días de clases, y Tommy al ver que Backery tiene tres días sin ir a la escuela, la llama a su teléfono celular, pero solo recibe la respuesta de la contestadora, esto lo hace en repetidas ocasiones, hasta que este decide ir a su casa, pues se sienta te culpable por lo que pasó, y necesita aclarar las cosas con ella.
Llega a su casa, pero al llamar a la puerta, nadie contesta. Este se va y regresa horas después, pero ocurre lo mismo, y así pasa una semana, y Tommy no sabe nada de Backery, este empieza a preocuparse, por lo que intenta conseguir información de Brad por medio de Addison. Al hablar con ella, está le explicaba lo que sucedió con Backery, que se encuentra recluida en el hospital, desde hace unos días.
Tommy al escuchar esto, se angustia y sale a verla al hospital, pero para su sorpresa se consigue con Brad en la entrada.
—¿Tu que haces aquí? —le pregunta Brad, quién se enoja al verlo llegar.
—¡Vine a ver a Backery, ¡Sabías que estaba preocupado por ella! Y no fuiste capaz de decirme que estaba aquí.
—¡Eso no es tu problema! Lo único que quieres es aprovecharte de su situación. Porque personas como tú, solo quieres hacerle daño a personas como Backery, y no lo voy a permitir —le dice Brad, parándose firmemente frente a Tommy.
Quien no siente el más mínimo miedo, por lo que este también se para firme.
—No me iré de aquí hasta no ver a Backery, así que quítate, y déjame pasar —le dice Tommy con una mirada amenazadora.
—Te dije que no te dejare, así que mejor vete, ella no quiere saber nada de ti, después de lo que pasó.
—¿Qué sabes tú de lo que ella quiere? Tu no sabes nada, solo eres un pobre resentido, que no fue capaz de luchar por ella —le dice Tommy.
—¿De qué hablas? Ella es mi mejor amiga, y por eso la quiero proteger —responde Brad.
—¡No! Tú estás enamorado de ella, pero te digo algo, ya tu tiempo pasó, y ahora ella me quiere a mi, y no voy a dejarla sola.
Brad, y Tommy continúan gritando en la entrada del hospital, hasta que sala la madre de Backery, quién escucha el alboroto.
—¿Qué está pasando aquí? —pregunta Alisa.
—Señora Alisa, el es el idiota con quién Backery salió el día que se desmayo.
—¿Usted es la madre de Backery? Yo soy Tommy señora, solo quiero ver a Backery, pero este ¡Imbécil! No me deja!