LUCAS —Entonces, te va a encantar vivir aquí con nosotros. La cara de Linda se transformó en varias emociones, pero la que más predominaba era la confusión. —¿Cómo que vivir con ustedes? Están locos. Yo tengo una familia con la que vivir, y no sé de dónde sacan que voy a vivir con ustedes. Verla refunfuñar era gracioso, pero al darme cuenta de que aún no entendía lo que implicaba estar con nosotros, me resultaba desesperante. Al mirar a mi hermano, me di cuenta de que se sentía igual. —Muñeca, no estás entendiendo el panorama completo. Cuando te pedimos que seas nuestra pareja, es algo más grande. No es solo un noviazgo infantil de besitos y ya. Lucio me interrumpe, agarrándole la mano y llevándola hacia el mueble, sentándose frente a ella. Yo hice lo mismo, y Lucio me puso una mano

