Voy.- dije dejando de lado la cuchilla de punta curva, Neire sollozaba y temblaba en el suelo mientras la sangre brotaba a montones de los cortes de sus brazos, piernas, abdomen y rostro Al fin tenían todo el informe. A pesar de que Edward se encargaba de cuidar a Amel todo el tiempo seguía insistiendo en ayudarme, y le dejé encargado de que investigara respecto a las mafias de los rusos y los italianos, se encargó de forma lenta pero me servía porque lo hacía de forma segura y eficaz. Mire a Neire temblar en el suelo y prácticamente convulsionar, tome mi arma y la puse en el cinto de mi pantalón. Salí de ahí, bostecé ligeramente. Torturarla me había ayudado a relajarme « Tú, llama a alguien para que limpie el lugar. Y qué a ella no la toquen.- ordene, el guardia me miró con expresión

