**Capítulo 18 – Deseo** Llevaba un vestido crema precioso que Odessa me había prestado; todas las miradas parecían estar puestas en mí. La mayoría de las caras eran cálidas y amistosas; algunas, curiosas. Los susurros de las otras mesas zumbaban mientras crecían las especulaciones sobre mí. Me senté en silencio en la mesa del desayuno entre Dimitri y Niko. Dimitri no dejaba de lanzarme miradas de reojo y su silla se acercaba cada vez más a la mía. Podía sentir su aura y la necesidad de estar más cerca de él me quemaba en el pecho, como un tirón. Niko y Alec se sonreían; tenían los ojos vidriosos y tenía la sensación de que estaban enlazándose mentalmente. Elaina y el personal de cocina habían preparado un gran surtido con sfougato, que es como una gran tortilla griega de desayuno. Tambié

