**Capítulo 22 – Titus** Abrí los ojos y pensé que lo había soñado todo. Pero allí estaba, tumbada de espaldas en la gran cama cómoda, vestida con un albornoz y el pelo envuelto en una toalla. Diesel debió de sacarme de la bañera y meterme en la cama. Bajé la mirada a mi cintura y encontré a Diesel. Estaba dormido boca abajo, con el brazo rodeándome la cintura. Iba sin camiseta y llevaba unos pantalones de chándal gris oscuro. Tenía una vista estupenda de su espalda y sus hombros sexys. Tenía los mismos tatuajes tribales que cubrían el pecho izquierdo, el hombro y el brazo de Ranger. Aunque compartían tantas similitudes de su madre, no podía evitar admirar a Diesel por sus diferencias. Hasta la pequeña cicatriz de su ceja le quedaba sexy. —¿Ya has terminado de mirarme? —dijo su voz ronca

