**Capítulo 18 – Atrapada** El viento traía un frío que prometía copos de nieve esa tarde. Lia estaba al control y corría por el denso bosque montañoso hacia el norte. Solo se detuvo dos veces a beber agua. No había forma de que los rastreadores de Ranger nos encontraran ahora; Lia era tan rápida comparada con otros lobos. Su super velocidad hacía que el paisaje se difuminara al pasar. Cuanto más al norte íbamos, más frío hacía. Tras unas horas más de carrera, el sol se estaba poniendo. —Deberíamos encontrar un sitio para dormir esta noche —le dije a Lia. —Puedo seguir corriendo, Lucy; estoy captando un olor débil de rogue y quiero asegurarme de que estemos a salvo. No pensé que hubiera muchos rogue tan al norte porque se acercaba el invierno. La nieve suele empujar a los rogue más al

