—Vamos tarde otra vez así que corre —Hanna tira de mi havia el aula del profesor más aburrido del mundo, nos imparte la materia de historia, detesto eso pero por suerte estudié de más. Si soy sincera, no tengo ganas de nada más que de lanzarme al césped y arrastrarme como una oruga libre pero tengo que sfrontar mi realidad. Pronto terminarán los exámenes, llegará navidad, otro ciclo de clase, más exámenes, vacaciones y me iré de este país de mierda a una universidad aislada donde no asista nadie que yo conozca y viceversa. —¿Crees que nos deje entrar? —Estamos sólo cinco minutos retrasadas, no es gran cosa —le digo antes de empujar la puerts y entrar como perras por su casa. El profesor no da una mirada de cero la izquierda y nos entrega el papel. No jodas, tiene como cien hojas. Emp

