Con sus manos puestas en la cabeza Alexander luchaba con la desesperación y la culpa. Preocupado Alexander regresaba a su oficina. Cuando Alexander salía del baño halló a Emily hablando con el canciller. De la impresión Alexander se quedó paralizado sin saber que hacer. De repente el canciller volvió su rostro y lo vió y sonrió feliz diciendo: ¡Alexander Blake! El hombre que deseaba ver" Alexander tuvo que esconder sus sentimientos y actuar con naturalidad ante el canciller. Alexander lo invito a pasar a su oficina, donde se encontraba su grave error esperándolo. Alexander le pidio unos minutos el canciller para hablar unos segundos con su secretaria. El canciller entró a la oficina y Alexander dio la espalda para hablar en voz baja con Emily. "Emily; ¡Perdóname! Soy un maldi

