Emily y él volvieron al departamento, ella se veía triste y cansada. Después de que Emily le contó todo lo que había sucedido durante la reunión con su madre y de escucharla llorar contándole todo lo que había sufrido mientras vivía con la mujer que ella llamaba, abuela. Alexander la abrigo en sus brazos, la besó con ternura hasta que Emily se quedó dormida y él la llevó a la cama. Le quitó los zapatos y la arropó con ternura, dándole un beso en la mejilla. Emily por fin dormía después del insomnio que la había atormentado con sombras y temores. Después de dejar a Emily dormida en la habitación Alexander fue por un vaso de agua, caminando de un lado a otro en la cocina, la imagen de la madre de Emily le daba vueltas en la cabeza. La idea de que Emily fuera la hermana de la misma

