La decision que debía tomar Emily no era fácil, ella no conocía lo suficiente a Alexander como para vivir con él. Desde que se había convertido en su mujer él se comportaba dulce y complaciente. ¿Pero cuánto de ese hombre que ella veía estaba en Alexander? Para conquistar a una mujer un hombre podría trasformarse en un panal de miel, pero una vez se sintiera seguro de ella, probablemente cambiaría de actitud. Emily lo había experimentado con su ex prometido. Él era muy cariñoso con ella, amable y apasionado. Solía llamarla al trabajo solo para decirle que la amaba y que le hacía mucha falta. Su amiga Adali, le decía que envidiaba su suerte al tener a un hombre tan especial como lo era su prometido. Emily se había mudado a vivir con él después de comprometerse, durante los prim

