El enojo en mí continúa, pero los síntomas de la droga no me dejan pensar más en ello. Por lo que, solo puedo pensar en una cosa; satisfacerme. Mi cuerpo aumenta de temperatura y no puedo hacer más que darle lo que realmente necesitas; un orgasmo. Toco mi cuerpo por encima de la tela de mi delgada bata de dormir. Es en ese momento, que me doy cuenta que me cambiaron de ropa, pero poco me importa ello. El toque sobre la ropa me gusta, pero mi cuerpo pide más y es cuando con rapidez me desvisto, mientras pienso que alguien más lo hace. No necesito pensar en alguien en específico, al final, no tengo una persona en quien pensar gracias a mi nulo interés amoroso o romántico con alguien. Por lo que simplemente me imagino como quiero que en algún momento de mi vida quise que me tocaran y lo

