XXIV El inspector Zamagni encendió la grabadora, pulsó la tecla REC y dijo la fecha, la hora y el nombre de los allí presentes, luego apoyó la grabadora en el centro de la mesa, en una posición que fuese más o menos equidistante a todas las personas que se encontraban en el interior de la estancia. –Bienvenido a nuestra comisaría –comenzó a decir el capitán Luzzi volviéndose hacia Massimo Luca Tommasi que, sin embargo, se quedó en silencio sin decir palabra. Por lo general el capitán no presenciaba los interrogatorios, dejando esta tarea a sus subordinados, pero en este caso creyó oportuno estar allí considerando la identidad de la persona que tenían delante. Después de unos minutos, Massimo Luca Tommasi respondió, sencillamente, con una señal de la cabeza, sin hablar. –¿Nos podría ex

