Giuliana estaba segura de que Maximo no estaba muy feliz por llevarla como acompañante a ese evento, pero aún así le dió dinero para un vestido y para que se arreglase, claro que ella quiso rechazarlo pero él insistió y ella terminó accediendo pues quería estar a la altura de las circunstancias. Ella no era buena realmente eligiendo atuendos y le hubiese gustado contar con la ayuda de alguna de sus hermanas, que eran más expertas para ello. Al final fue a una boutique fina y se decidió por un vestido sencillo pero elegante. De satén largo hasta los pies con un poco de vuelo que colgaba de dos pequeñas tiras sobre sus hombros y luego tenía toda la espalda descubierta hasta el nacimiento de su trasero prácticamente. Lo combinó a juego con zapatos de tacón y un pequeño bolso en color nude i

