CAPÍTULO III-2

2020 Words

Cuando salieron los clientes, contó que, por la mañana, había tenido un pequeño altercado con su mujer. Para anticiparse a las críticas sobre el gasto, había afirmado que la Mariscala ya no era su amante. —Incluso le he dicho que lo era de usted. Frédéric se indignó; pero si se lo hubiera reprochado, podría descubrirse; balbuceó: —¡Ah!, ha obrado usted mal, muy mal. —¿Qué importancia tiene? —dijo Arnoux—. ¿Qué deshonor hay en pasar por su amante? Yo lo soy. ¿No se sentirá usted halagado de serlo? ¿Habría hablado ella? ¿Era una alusión? Frédéric se apresuró a responder: —No, en absoluto, al contrario. —Bueno. ¿Y entonces? —Sí, es cierto. Eso no tiene importancia. Arnoux replicó: —¿Por qué ya no va por allí? Frédéric prometió volver. —¡Ah!, me olvidaba, usted debería…, hablando d

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD