No puedo creer que esté haciendo esto, es una locura realmente. Miro al jardín y observo detalladamente a mi hijo jugando fútbol con Kyler mientras mi pequeña rampunzel duerme el sonido de un mensaje de w******p de mi celular me saca de mis pensamientos, así que lo reviso. WhatsApp de Noah. ¿Estás bien? Has estado algo perdida esta semana. El trabajo, pero estoy bien no te preocupes, escribo luego. —Pasa algo— Pregunta Kyler agitado al igual que bebé. —Están lleno de lodo, deberían ir a fuera, pero ven amor que te llevo a la ducha— Me acerco a mi hijo, pero antes de eso Kyler lo carga. —Se baña conmigo afuera, si puedes busca las toallas. —Está bien. —¿Te pasa algo?— Niego con la cabeza y busco las toallas. Muerdo mi labio al verlos a fuera jugando y bailando con el agua mientras

