Kamill se queda quieto observando el rostro de diamante que posee, Lilith, pómulos prominentes, sus facciones femeninas perfectamente marcadas, aquellos rasgos finos y esbeltos que la vuelven malditamente atractiva para el chico. — Te diré un secreto —. Murmura mientras la respiración de ambos se vuelve cada vez más pesada —. He pensado en obsequiar unos anteojos a Sousa, por la estupidez más grande que ha dicho .— sus labios están a escasos sentimientos y el aliento a menta de Kamill entra en contacto con el rostro de Lilith —. Eres jodidamente hermosa, tienes un encanto particular en tus ojos avellana, eres fuego que yo quiero apagar. Después de aquellas palabras Lilith se había quedado mínimamente aturdida y mientras aquello ocurre ella siente los fríos labios de Kamill posarse en los

