Varsovia, Polonia – 03:12 a.m. Edificio gubernamental abandonado, Distrito Praga-Północ La humedad del invierno trepaba por las grietas de los muros mientras el equipo táctico, vestidos de n***o y con visores térmicos, se deslizaba como sombras entre los pasillos desiertos del edificio. En el centro de operaciones móviles, montado a tres cuadras de distancia, el equipo líder supervisaban el operativo en tiempo real. A su lado, un contacto de Interpol revisaba los nombres de las personas que frecuentaban la red alrededor del IP de Icarus. Y uno de ellos apareció con una coincidencia parcial: - Irina Petrova. Traductora, exagente de inteligencia comercial, pasó de consultora en empresas rusas a mover piezas de arte robadas. Tiene vínculos con tráfico de datos bancarios en los Balcanes. -

